Por altos impuestos y cierre nocturno de El Palomar, Jetsmar cambió ruta a Iguazú por Foz

BUENOS AIRES. El Gobierno de Mauricio Macri buscó darle al sector turístico un lugar de relevancia. Una de las medidas más importantes que tomó fue la desaparición de la banda tarifaria que regulaba los precios de los pasajes aéreos de cabotaje. Esa decisión le abrió la puerta al ingreso de las low cost al país.

“Como resultado de este proceso pasamos de los 10 millones de pasajeros de cabotaje a los 15,2 millones con los que cerraremos este año. De ese total, unas 500.000 personas volaron por primera vez”, le explicó a BAE Negocios Gustavo Santos, secretario de Turismo de la Nación. “Estoy convencido que en condiciones normales tiene que haber entre 20 y 22 millones de usuarios que vuelen por el país”, agregó.

No obstante, esas “condiciones normales” de las que habla el funcionario podrían estar en peligro. Recientemente, la justicia porteña decidió prohibir los vuelos nocturnos en el aeropuerto de El Palomar, lo que ya provocó el cambio de planes de las dos aéreas que operan en la terminal, JetSmart y Flybondi.

“Es un medida lamentable e inconsistente desde el punto de vista técnico. Si tenés que cerrar El Palomar por problemas sonoros hay que hacer lo mismo con más de la mitad de los aeropuertos del planeta. La decisión está motivada por el prejuicio contra las low cost y hace un daño muy grande. Ellas pueden vender los pasajes a los precios que los venden porque vuelan desde allí. Cuanto más vuelan, menores son sus costos y anularle un tercio la capacidad de volar a esos aviones es perjudicar la operación y desalentar a otras empresas que quieran venir a Argentina”, indica Santos.

El funcionario puso un ejemplo para graficar los inconvenientes que pueden ocasionar las cambios en las reglas de juego. “JetSmart pensaba volar desde Santiago de Chile a Puerto Iguazú, pero finalmente optaron por Foz do Iguazu ya que planificaban un vuelo desde Iguazú hacia El Palomar utilizando el mismo avión. Dado el cierre nocturno de éste último aeropuerto mencionado, optaron por hacerlo a Foz para luego unir con San Pablo y Bahía. También pesó el costo de las tasas aeroportuarias que en Argentina son más elevadas.

Además, Santos asegura que la medida, que ya fue apelada por el Ministerio de Transporte, afecta fuertemente a los comerciantes de la zona de las diferentes terminales aéreas. “En el Palomar hay 800 puestos de trabajo y en Córdoba unos comerciantes”, ejemplificó.

Desde que empezaron a volar hace un año y nueve meses, las low cost transportaron 3 millones de pasajeros.

A la expectativa

Con respecto a la incertidumbre que tienen los inversores por la preocupante marcha de la economía y un eventual cambio de gobierno, Santos explicó que “los que tienen proyectos en carpeta están a la espera de saber cual va a ser la política que va a implementarse en el futuro en la industria turística. Lo que les preocupa es que haya un cambio en las reglas de juego”.

En la gestión Santos hubo inversiones turísticas por $79.000 millones. Se inauguraron unos 200 hoteles y hay unos 180 en construcción.