“Voy a sacar a mi hermano del penal, quiero usar tu auto”: el remisero está en estado de shock, realizarían rueda de reconocimiento

OBERA. Tras la captura del brasileño Carlos Eduardo R. (36) en la avenida Italia ayer, se estaría realizando una rueda de reconocimiento del sospechoso por parte de los dos testigos, el remisero y el sereno del intento de tres sujetos fuertemente armados, y un cuarto de apoyo, de ingresar al Penal 2 para liberar a un preso asaltabancos detenido por el atraco al Banco Macro en El Soberbio. Aunque el primero mencionado aún no fue llamado y se encuentra en estado de shock confirmó su esposo Adelina Gonzalez.

“El no esta en condiciones de reconocer a nadie, está en shock, muy angustiado por la situación, terrible fue todo” confirmó a este medio.

 

El sujeto capturado ayer en la zona del Jardín de los Pájaros se encontraba sucio y preguntando en su idioma a los transeúntes, lo que alertó al presidente de la comisión vecinal de Villa Kindgren que llamó a la policía. Quedó alojado en una dependencia a disposición de la Justicia. En tanto que persiste la intensa búsqueda del los involucrados.

 

En cuanto al remisero, Jorge Da Silva, en la noche del lunes “era su último viaje”, cuando acudió al llamado de cuatro hombres que le solicitaron un viaje; cuando llegaron cerca del penal, le pidieron que se detenga porque estaba descompuesto. En ese momento sacaron sus armas de fuego, “le ataron los pies, las manos, le precintaron la boca y lo metieron al baúl”. El trabajador del volante logró salir y correr hasta la comisaría de Alvear.
“Él trabaja de día porque hace un mes lo asaltaron, y el de ayer era el último viaje, justo le tocaba salir a él”, dijo Adelina Gonzalez, la esposa del remisero en comunicación con FM SHOW.
Ayer a las 18.50, la empresa de remises recibió un llamado pidiendo un viaje desde la calles Orcadas y Larrea, frente a la Iglesia San Francisco de Oberá. En el lugar le esperaban cuatro hombres que le dijeron ser músicos y le solicitaron que lo traslade al “paraje Los Indios”, donde “iban a tocar”. Sin embargo, cuando transitaban por ruta 5, pasando 400 metros aproximadamente del acceso a la Unidad Penal II, el acompañante pidió que se detenga porque quería vomitar.
Al bajar, el hombre sacó un arma de fuego con lo que lo amenazó y apuntó, “no es un asalto, sólo queremos tu auto, voy a sacar a mi hermano del penal, quiero usar tu auto”.
“Reaccionó y pudo escaparse, cruzó un bañado, corrió desde el penal hasta la comisaría de Alvear que es bastante, y cada auto que pasaba se tenía que esconder porque tenía miedo que lo sigan”, recordó Adela.
Fueron horas de tensión e incertidumbre, “yo me entre a desesperar cuando no lo encontraban, después encontraron el auto y el llegó a la comisaría casi a la madrugada”.