Después de los limones, gestionan exportar mandarinas de Misiones a EE.UU

ALEM. Con la reapertura del mercado de limones a Estados Unidos tras casi dos décadas, se iniciaron las gestiones ante Nación para hacer lo mismo con la producción de mandarinas misioneras.

La provincia de Misiones perdió su liderazgo en la producción cítrica pero mantiene la esperanza de recuperar mercado, y con mayor oferta al ampliar las hectáreas productivas. “Misiones se caracteriza por la producción de mandarinas en un 70%. También hay naranjas: hoy hablamos de alrededor de 2.800 hectáreas”, aseguró el Ing. Yaco Mazal, Subsecretario de Desarrollo y Producción Vegetal del Ministerio del Agro y la Producción de Misiones.

 

Hoy la citricultura no es rentable. “Lamentablemente la situación del mercado y la economía del país hicieron que muchos productores hayan abandonado las quintas”, detalló el funcionario en Frontera Jesuita.

A pesar del adverso contexto macro económico, en Leandro N Alem, una localidad productora, aparecen señales positivas. “Lo que se está viendo ahora es un proceso lento de recuperación, porque la Cooperativa Citrícola Agroindustrial de Misiones Limitada hizo acuerdos comerciales con una empresa grande, que demanda naranjas y pomelos. Por lo cual se está apostando a la recuperación de las quintas, pero es un proceso que lleva tiempo, además se están incentivando a nuevas plantaciones. Creemos que esto en mediano plazo se va ir reactivando nuevamente”, comentó Mazal en diálogo con Carlos Vedoya Recio

Mandarinas. “Somos líderes en calidad, porque Misiones tiene productores chicos, que trabajan en baja escala y con controles de calidad, pero en cuanto a hectáreas, ya no somos líderes porque primero están Entre Ríos y Corrientes. Pero somos líderes y destacados en producir fruta fresca, y tenemos que seguir trabajando por ahí”, aseguró en Frontera Jesuita.

“Misiones en la década de los 60’ era una gran productora de cítricos: tuvimos un récord histórico 180 mil toneladas. Luego tuvimos problemas sanitarios importantes y a raíz de eso se realizaron acuerdos con el gobierno de Alemania, con el que se trabajó en los nuevos injertos y variedades. Es un proceso que empezó con la recuperación: hoy estamos entre las 60 y 70 mil toneladas de frutas de producción. Detrás tenemos serios inconvenientes de mercado y de costos, y falta de competitividad producto de las políticas nacionales”, advirtió Mazal.

Mercado nacional y global. El Ingeniero Yaco Mazal, mantiene el optimismo ya que considera que hay avances para el sector. “Ya tenemos la apertura del mercado con Brasil, hay una posibilidad de ingresar con frutas. Por otro lado la Cooperativa Citrícola está trabajando en la producción de jugos, con la mandarina “okitsu” original, que distinguió a Misiones como productora a nivel país por la primicia”, explicó

Hoy las mandarinas cultivadas en el Alto Paraná pueden entrar en la cooperativa y con el proceso de “clarificación” comercializarse en jugos, y agregar valor en origen. “Es una salida más, se está trabajando para generar opciones y que el productor siga en este sector productivo”, comentó.

Mercosur. “Venderle a Brasil no es sencillo, ellos son una potencia produciendo cítricos. Pero desde principio de año y hasta marzo compran cítricos de afuera, y nosotros podemos ser un gran proovedor de frutas, es el caso de las mandarinas primicia o tempranas. Pero a partir del mes de abril, cuando empiezan a producir los brasileros, ellos tienen una fuerte política de protección, lo que hace difícil ingresar a Brasil, salvo con las naranjas ombligo que ellos no tienen.

Según Mazal entre las negociaciones aparece la posibilidad de vender lima “Tahití” a Brasil, el limoncito de la caipirinha. “Nuestra producción no mueve la aguja ya que venderle a Brasil sería para nosotros un gran negocio, pero no los afectamos porque es poco lo que podemos ofrecerle ante su demanda. Pero los costos para nosotros son bajos en flete, en relación al mercado asiático o europeo. Por eso el Estado Nacional debería apoyar para poder exportar y abrir mercado en Europa y Asia”, explicó en ingeniero en Frontera Jesuita. El dólar sube y eso debería favorecer al exportador, sin embargo también suben los insumos y los costos, según aseguran desde el sector productivo.