Autorizan bajar precios en pasajes de larga distancia para competir con las aerolíneas

MISIONES. Con las primeras líneas áreas autorizadas a operar en modalidad «low Cost» en el país, el transporte terrestre mostró su preocupación. Andes ya transportó 8 mil pasajeros en un mes de operaciones entre Buenos Aires e Iguazú, y las aerolineas estatales Argentina y Austral experimentan un aumento general de viajeros a partir de ofertas a muy bajo precio.

Las empresas quieren aún más flexibilidad para dar más promociones y atraer pasajeros. La banda tarifaria mínima es ahora un 18% menor a la previa fijada para baja temporada.

“La resolución 718-E/2017 nos permite un descuento mayor sobre cada banda, para competir con el aéreo. Cada empresa verá la forma de aplicar eso descuentos”, dijo Darío Skrabiuk, propietario de la empresa misionera Río Uruguay en Radio República.

Se trata de una actualización de banda tarifaria, lo que les permitirá a las empresas un margen de maniobra para realizar descuentos en sus servicios y de esta manera competir con las líneas aéreas que ofrecen tarifas en “banda negativa”, menores a las fijadas para los colectivos.

El Ministerio de Transporte publicó este miércoles en el Boletín Oficial, la resolución 718-E/2017, en la que implementa cambios en la banda tarifaria para el transporte de Pasajeros de larga distancia, permitiendo ampliar los valores mínimos y máximos, en referencia a la tarifa media por kilómetro.

 

Por su parte Las empresas aducen que enfrentan graves problemas financieros, ya que la cantidad de pasajeros se reduce año a año y, por tratarse de un servicio público y regulado, deben viajar a algunos destinos con muy baja ocupación, sin rentabilidad. En promedio, el 47% de sus plazas están ocupadas, cuando dicen serían rentables con más del 70%. La cantidad de pasajeros en micros de larga distancia se redujo 28% entre 2011 y 2015, a 37,9 millones de personas; en ese lapso, los kilómetros recorridos se redujeron 15,3%, según la Celadi, en base a datos de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT). Si bien no hay datos oficiales, se estima que este año los servicios ofrecidos se redujeron un 14%, ante la menor demanda, a pesar de que algunos de ellos no pueden suspenderse.

 

Ante este escenario, reclaman un cambio de marco regulatorio, que les permita no sólo flexibilidad en tarifas, sino también adaptarse a la demanda, agregando servicios a destinos más solicitados y quitando otros con escasa ocupación; código compartido entre compañías (para juntar servicios que salgan con escasa diferencia horaria a un destino, en caso de baja ocupación); una jornada laboral específica, de relevo por postas, y dar por terminado con los permisos precarios, ya que todos están vencidos, algo que, aseguran, no les da respaldo legal a la hora, por ejemplo, de pedir un crédito.

 

Establece, por ejemplo, un valor medio por kilómetro $ 1,104, con un mínimo de $ 0,939 (un 18% menos que la previa en baja temporada) y un máximo de $ 1,657 (un 4,2% más que anterior, en alta). Antes, en temporada baja, la media era de $ 1,215, con un mínimo de $ 1,154 y máximo de $ 1,458, y en alta estaba fijada en $ 1,325 por km, con una mínima de $ 1,259 y $ 1,590, según especificaron desde la Celadi, Cámara Empresaria de Larga Distancia, que reúne a la mayor parte de las empresas del sector.

Así, por ejemplo, desde Buenos Aires un viaje a Córdoba se puede cobrar desde $ 669 hasta $ 1.181. Antes, los valores era $ 823 a $ 1531 en baja y $ 898 a $ 1.134 en alta.