“¿Quién empezó con la mentira?, la niña no está tan grave como dijeron algunos medios”, dijo el ministro de derechos humanos: “No queremos hablar de violación porque es estigmatizante”…
Minimizan el caso de violación en Campo Viera
“No hay tanta inseguridad, en otros países como Brasil es peor, hay mayores índices delictivos” dijo Jorge Franco, ministro de gobierno, durante la entrega de los 340 mil pesos para el parque termal.
Con estas palabras, los ciudadanos deberíamos quedarnos tranquilos, ya que no es tan grave la situación de inseguridad en el país.
En la oportunidad, Franco se negó a hablar del tema candente del momento: la violación múltiple de una niña de 13 años en Campo Viera. Incluso, cuando una periodista de este medio quiso hablar con el ministro, éste dijo que nó, argumentando que no daría declaraciones respecto a ese caso.
Un día antes, el martes 14, el ministro de derechos humanos, Edmundo Soria Vieta, se trasladó a Campo Viera, supuestamente porque quería “contener a la familia”, y tener contacto con el padre de la menor abusada, sin embargo, éste estaba acompañando a su hija en Posadas, en el hospital Madariaga debido a la gravedad que había alcanzado el estado de salud de la niña.
¿Soria Vieta, antes de salir de Posadas, no sabía que el padre estaba allí?. La verdad es que llegó al pueblo a “calmar las aguas”, como representante del gobierno, y dado que el hecho transcendió los límites provinciales, llegando a oídos del senador nacional, Aníbal Fernández, quién cuestionó a las autoridades misioneras ante la inacción por el gravísimo hecho, bajo las palabras del “Me pregunto si la Justicia misionera no tiene nada para decir al respecto? Qué les pasa?”.
En Campo Viera, el ministro se reunió con el intendente Juan Carlos Ríos, quién hace 20 años gobierna la comuna y con otro hecho aún más grave a cuestas que involucra a su propio hijo, el asesinato de Andrea González que hasta hoy sigue impune.
Como en todo pueblo donde la autoridad es la misma por dos décadas, hay determinados grupos de personas que tienen el poder y la impunidad, y el resto a cuidarse.
Soria Vieta, en la ocasión, dedicó mayor parte de su tiempo a cuestionar a los medios por “exagerar” en la gravedad de la noticia, incluso llegó a decir “¿quién empezó con la mentira?”. Pero minimizó el atroz hecho de violación, casi desviando la atención. Recordemos que la niña denuncia haber sido violada por al menos cinco personas, y reconoce a algunos de ellos.
Por su parte, el padre, un ex combatiente de Malvinas, denuncia haber recibido amenazas en la comisaría de Campo Viera (para que no hable) cuando quiso denunciar el hecho. Pero esto fue minimizado por el ministro.
El ministerio publicó un comunicado con fecha del 13/02 respecto al tema diciendo que “la niña estaba internada por una afección renal que “probablemente” dijo Soria Vieta, no estaría vinculada a la agresión sexual y vendría de antes del hecho.
¿Cómo puede asegurar el ministro que la afección es anterior, si dijo “probablemente”? ¿Es o no es?
Por otra parte, el comunicado no menciona en absoluto el cuestionado rol de la policía de la localidad, que estaría encubriendo a los implicados en el crimen, y en este sentido, es destacable que el ministro no solicitó una reunión con los efectivos policiales implicados en la denuncia del padre de la víctima y su abogado.
Comunicado: En atención a versiones que dan cuenta de un hecho de abuso sexual en la localidad de Campo Viera, resulta necesario llevar a conocimiento de la opinión pública que en enero del corriente año un vecino de dicha localidad compareció a radicar una denuncia por el delito de abuso sexual. Ante estos hechos, y como es de práctica, el denunciante y la menor son trasladados a la ciudad de Oberá, siendo atendida por el médico policial y la Bioquímica de turno, se le practicó el correspondiente estudio y se pone en práctica el protocolo de actuación en casos de abuso sexual, en el Hospital SAMIC donde queda internada en el área pediatría.
Según el RESUMEN DE HISTORIA CLINICA, la “paciente de 13 años de edad tiene como antecedente ingreso a la guardia de pediatría el 16/01/12 acompañado por fuerza policial, en horas de la tarde, por sospecha de abuso sexual. En el examen se constata que la paciente padece traumatismo genital leve, sin lesiones en región perianal. Se realizó el protocolo de atención médica de emergencia por abuso sexual. Además se llevaron a cabo exámenes de laboratorio y ecografía Ginecológica.
El 18/01/12 se da el alta de internación. Continuando con el tratamiento antirretroviral; según consta en historia clínica. El 07/02/2012 ingresa nuevamente en Guardia por hematuria, dolor abdominal y vómitos. Se asume como Abdomen Agudo médico y se interna a la paciente. Se realiza Laboratorio: Test de embarazo: negativo. Ecografía Abdominal: ambos riñones con tamaño aumentado con predominio del derecho con ligera hidronefrosis bilateral, presencia de pequeñas y múltiples litiasis. ecografía ginecológica: normal. Se realizó una interconsulta con Urología y Ginecología. El 10/02/2012 se solicitó la interconsulta con Nefrología en el Hospital Pediátrico.”
Preocupa los distintos tipos de informaciones que no coinciden con los verdaderos informes médicos y considerando que se encuentran involucrados hasta el momento menores de edad por lo que rige la legislación en la materia que obliga a mantener en reserva la identidad, y además por respeto a estos y sus familias, se debe hacer que la justicia siga su curso, llegue en la investigación hasta las ÚLTIMAS CONSECUENCIAS a fin de determinar responsabilidades y se haga efectivo el cumplimiento de la ley en el marco del estado de derecho que rige en la sociedad misionera.
Firma: SUBSECRETARIO DE SEGURIDAD Y JUSTICIA, DR. JULIO CÉSAR LENZKEN.
Campo Viera: Un infierno que busca justicia
El diario virtual Línea Capital, publicó bajo el título de “Campo Viera: Un infierno que busca justicia”: El 15 de enero de este año, en Campo Viera, ocurrió una aberración similar a la que se vivió allí mismo en 2001. En ese entonces la víctima fue Andrea González, una quinceañera violada y asesinada, y uno de los involucrados fue el hijo del intendente Juan Carlos Ríos. Ahora, el infierno lo vive una menor de 13 años quien denunció que varios hombres la drogaron y abusaron de ella. La Justicia aún no citó a ninguno de los sospechosos denunciados, ni a la supuesta “entregadora” de la niña. El 23 de febrero Campo Viera cumplirá 76 años, y la gravedad de lo que pasó en esa localidad empaña cualquier intento de festejo, a días de que la niña de 13 años, violada por un grupo de hombres declare en Cámara Gesell (la Justicia dispuso que se le tome declaración el martes 28 de febrero).
“No queremos hablar de violación porque es estigmatizante”, señaló el ministro de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta, quién a un mes de ocurrido el aberrante hecho, recién esta semana viajó a Campo Viera para hablar con el padre de la menor, sin interiorizarse de que el hombre está en Posadas acompañando a su hija.
Este medio no publica los nombres de las víctimas menores de abusos ni de sus familiares, a través de los cuales podrían ser identificadas.
La causa, caratulada como “abuso sexual con acceso carnal”, tiene como único imputado a un menor de 15 años que fue restituido a sus padres, a pesar de que la chica dijo reconocer a cinco de sus captores, y que “había tres o cuatro más que estaban encapuchados”. Además, su padre expresó que dos de los sujetos que estarían identificados poseen antecedentes por violación. Pero hasta el momento la Justicia no citó a ninguno de los sospechosos denunciados, ni a la supuesta “entregadora” de la menor.
Mutis por el foro
La jueza que entiende en la causa, Alba Kunzmann de Gauchat, titular del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá, se niega a hablar y dio directivas de no brindar a la prensa detalles de la causa. Una actitud comprensible si de lo que se trata es de preservar a la víctima y no a los victimarios.
El padre de la niña abusada fue citado por la jueza para que aporte datos e identidades de los presuntos violadores de su hija. El hombre y sus otras dos hijas comenzaron a ser asistido por el Ministerio de Derechos Humanos.
Por su parte, el ministro de Derechos Humanos, Soria Vieta, quien se entrevistó con el intendente de Campo Viera, Juan Carlos Ríos, señaló que tomó intervención en el caso por expresas directivas del gobernador Maurice Closs.
Sobre las graves denuncias acerca del accionar policial que realizó el padre de la menor, el funcionario señaló que “este hombre se refiere a encubrimiento; pero si tiene pruebas debería denunciarlas. No quiero descalificarlo; pero en casos como éste, con el tiempo la cuestión se va decantando y muchas cosas que se dijeron no se pueden probar”, destacó.
El caso
El hecho ocurrió el 15 de enero de este año. Un día después, el padre de la víctima, ex combatiente de Malvinas, denunció que su hija fue violada por cinco hombres y acusó a una joven de Campo Viera, como la entregadora que llevó a su hija hasta las garras de los depravados que abusaron de ella.
Aparentemente, la menor fue llevada por una chica de 20 años a quien conocía y que la invitó a realizar unas compras. Según el relato de la menor, la mujer la “entregó” a su hermano de 15 años y a otro grupo de hombres, quienes después de “sedarla” y de atarla a una cama, al menos tres de ellos la abusaron salvajemente.
La menor afirmó que puede reconocer a cinco de sus captores y dijo que había otros más que estaban encapuchados. Sin embargo la Justicia no citó a ninguno de los sospechosos denunciados por la niña y su padre.
El abogado de la familia, Roberto Bondar, confirmó que según el informe médico forense, “la niña sufrió prolapso rectal, infección renal, traumatismo genital y desgarro”.
El padre de la víctima denunció además que hubo complicidad policial para encubrir a los agresores de su hija, porque “cuando fui a la Comisaría de Campo Viera, el oficial no me quería tomar la denuncia diciendo que mi hija mentía, le dije que iba a llamar a Gendarmería y recién ahí me atendió”.
El padre de la víctima asegura haber sufrido amenazas de muerte para que no hable. Al respecto, el comisario mayor Miguel Duarte, segundo jefe a cargo de la Unidad Regional II, confirmó que la fuerza inició una investigación interna para deslindar responsabilidades del personal.
La niña permanece internada en el Hospital de Pediatría de Posadas -donde fue derivada del Samic de Oberá- en estado shock y está siendo tratada por un grupo de psicólogos del nosocomio y bajo un estricto control de seguridad.
Otro infierno que quedó impune
Por otro lado, el intendente de Campo Viera calificó al hecho como “doloroso e impactante para la sociedad”, y se comprometió a trabajar con la familia en la contención social junto al equipo multidisciplinario que tiene el municipio.
Ríos conoce bien de qué se trata esta película, ya que él estuvo alguna vez en otro “rodaje” similar con su hijo como protagonista, cuando en 2001, Hugo “Willy” Ríos (en ese momento de 17 años) fue procesado, acusado del asesinato y violación de una estudiante de 15 años, Andrea González, a quien, según la investigación judicial, la mataron en una fiesta con sexo y alcohol.
Paradójicamente, la jueza de Instrucción de Oberá, Alba Kunzmann de Gauchat -la misma que tiene la causa de esta nueva violación- le imputó los delitos de “privación ilegítima de la libertad, violación y homicidio”.
En aquella misma resolución, la jueza también procesó a Natividad Rivero (52 años) dueña de un bar donde funcionaba un prostíbulo al que fue llevada Andrea. También fue detenido el oficial de Policía, Cristian Morel, encargado de hacer el sumario policial tras la desaparición de la joven.
González desapareció el 11 de septiembre de 2001 cuando volvía del colegio donde hacía la secundaria. Su cuerpo fue hallado una semana después, tirado al costado de un camino vecinal. Dos años después, la causa fue elevada a juicio oral y público, con dos imputados: Marciano Benítez y Fabiana Cantero. Sin embargo, desde un primer momento, la familia de la víctima denunció que sectores políticos del pueblo estaban vinculados al hecho y todas las semanas realizaban marchas de silencio por las calles para reclamar el esclarecimiento del crimen.
Hasta que en el juicio apareció un elemento que cambió toda la causa. Norma Ríos (28 años y sobrina de Natividad Rivero) contó que el día que desapareció la estudiante, ella vio cuando la víctima entró al bar de su tía con un muchacho y dos chicas. “Al rato salieron los jóvenes y a la noche vi como cargaron a Andrea en un auto. Mi tía llevaba chicas y las vendía”, dijo la joven en el juicio.
Sobre las personas que se llevaron a la víctima, Norma Ríos nombró a Marciano Benítez y al hijo del intendente Juan Carlos Ríos. Sin embargo, por distintos motivos, todos los acusados están en libertad. En 2008, “Willy” Ríos, salió de la clínica donde fue alojado tras su detención por un presunto problema psiquiátrico, y dos años después fue excarcelado el resto de los imputados, y a esta altura la causa prescribió.
Interviene Aníbal Fernández
A casi un mes del abuso a la menor, el caso alcanzó trascendencia nacional cuando el senador nacional, Aníbal Fernández, se ocupó del tema en su cuenta de Twitter, donde fustigó a las autoridades misioneras ante la inacción por el gravísimo hecho. “Me pregunto si la Justicia misionera no tiene nada para decir al respecto? Qué les pasa?”, escribió en la red social, después de detallar los pormenores del episodio.
La reacción fue inmediata y uno de los primeros en responder fue el ministro de Gobierno de la Provincia, Jorge Franco, quien rápidamente cruzó al mandatario nacional. “Estimado amigo, estoy en el tema. Aconsejo prudencia”, escribió. “Debemos ser prudentes cuando hay menores involucrados en causa judicial por respeto a ellos y sus familias. Más cuando los informes médicos reales no coinciden con lo que se hace público”.
La ex vicegobernadora y actual senadora misionera, Sandra Giménez, salió al cruce de las declaraciones de Fernández: “el Senador no puede englobar a la totalidad de los misioneros con la realidad que le competió a tres depravados” y solicitó que “con prisa se hagan acciones que tengan que ver con lo reconstructivo y los derechos de esta niña”.
El abogado de la familia, Roberto Bondar indicó que luego de la repercusión nacional del caso, lo llamaron muchísimos medios nacionales y también desde el Ministerio de Derechos Humanos de la Nación para poner a su disposición los recursos del organismo.
El padre de la víctima declaró
El abogado de la familia de la niña abusada en Campo Viera, Roberto Bondar ratificó que el juez de instrucción decidió tomar la declaración testimonial a la víctima y a su padre haciendo lugar a la constitución de la parte actora civil. El magistrado no consideró necesaria la cámara Gesell solo la declaración de la niña acompañada por su progenitor, lo que fue realizado este jueves.
Bondar explicó que la cámara Gesell se utiliza cuando se debe proteger la dignidad de una niña cuando debe declarar en casos de esta índole. Según el abogado se puede hacer la declaración como lo ordena el procedimiento del Código Procesal de Misiones o en Cámara Gesell, lo importante para el representante de la familia es que la menor declare, se individualice a los abusadores y se tomen las medidas pertinentes.
“El juez ya citó a indagatoria a uno de los involucrados. Quiere decir que la subrogación legal de la jueza Alba Kunzman de Gauchat ya a acelerado la causa”, agregó Bondar a M4. “Esta medida probatoria se puede repetir, lo fundamental es que se tome la medida procesal de este tipo, que se individualice a los autores. También los imputados pueden solicitar la cámara, pero el código procesal penal de la provincia no lo exige”, explicó.
Bondar relató que la niña siempre tuvo la voluntad de declarar, y que cuando ella había mejorado en su estado de salud, se presentaron ante el juzgado correccional para prestar testimonio pero la jueza Kunzman de Gauchat negó la ampliación de la denuncia penal y fijó una cámara Gesell para el 28 de marzo, un mes y medio después del hecho. Empero, dado el estado público que tomó el caso, se fijó la declaración para el viernes de la semana pasada. Lamentablemente el estado de salud de la victima desmejoró y no pudo declarar.
M4 publicó que el abogado ratificó las denuncias contra el accionar policial que en lugar de proteger a la víctima y a su padre, intentó detenerlos y los amenazó haciendo lugar a una supuesta denuncia penal de la mujer que habría sido la entregadora de la víctima. Bondar manifestó que cuando el padre de la víctima se presentó a hacer la denuncia lo quisieron detener. “No sólo detenerlo, lo llevaron los policías que habían amenazado a él y a su hija con matarlos si hacían la denuncia. Entonces el lunes hablamos con el fiscal y nos pusimos a disposición de la justicia. En el juzgado –continuó relatando el abogado- no había causa ni notificación de ningún tipo (de la denuncia de violación que debió tomar el oficial Gauna). Cuando le llamaron personalmente a Gauna, quien fue denunciado por el padre por abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, amenaza, coacción y encubrimiento, él dijo que la persona denunciada como entregadora había hecho una denuncia penal por haber sido amenazada por (el denunciante), cosa que no fue cierta”, sostuvo.
“Me llamó la atención que quisieran detenerlo un fin de semana, también quisieron detener (en la calle) a Daiana (la víctima), le dijeron que el padre había hecho una denuncia de abandono de hogar cuando había salido a comprar unos antibióticos que necesitaba, y ella entró en un estado de shock. Cuando vecinos advirtieron lo que sucedía, los policías huyeron”, denunció el defensor, quien apuntó que las menazas policiales se dieron “después de la violación y de la denuncia penal contra Gauna que era el encargado de la investigación del hecho. Hemos solicitado el apartamiento del oficial Gauna, y del personal de la seccional primera de Campo Viera, no tiene sentido que participen de la investigación”, acotó.
Bondar finalmente sostuvo que fue un error del gobierno tratar de proteger a los policías encubridores de los violadores y sus cómplices, porque pese a emitir y difundir a través de medios que reciben una fuerte pauta publicitaria oficial, un comunicado policial en el que sostenían que nunca hubo violación, después tuvieron que desdecirse de esto, porque el examen médico corroboró la violación. “Lástima que el encubrimiento policial fue muy grande y algunos elementos de prueba desaparecieron”, se lamentó el abogado.
Violan a una chica de 13 años en Oberá
Otro caso ocurrió en la madrugada del sábado, cuando la víctima caminaba con una amiga por una calle del barrio Norte de Oberá. El atacante las interceptó y sometió a la pequeña en un descampado.
(Por Walter Anestiades) El gobierno nacional dice que es una “sensación”. El ministro Franco sostiene que en Misiones ha decrecido. Que se lo vayan a contar a la chiquita obereña de apenas trece años de edad que desde la madrugada del sábado todavía no sabe muchas cosas acerca de que es ser mujer, pero ya sabe que es ser violada.
Alrededor de la una y media de la madrugada de éste sábado, dos chicas de 19 y 13 años de edad caminaban por una calle del barrio Norte, una geografía no muy alejada del microcentro de la ciudad de Oberá, cuándo fueron interceptadas por un hombre que alcanzó a tomar por la fuerza, llevar a un descampado cercano y abusar sexualmente de la menor de las dos chicas, mientras la más grande corrió a buscar ayuda. Parece que la pobre intensidad del alumbrado público en ésta zona de la pretendida “ciudad turística” habría sido un fuerte aliado en el accionar del depravado.
El hermetismo de la policía local ante el hecho, por lo menos hasta las últimas horas de éste domingo, es total. Sí se sabe extraoficialmente, que la víctima radicó la denuncia junto a su familia en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional 2 local, que el violador escapó y que se cuenta con un identikit del mismo en base a los datos que proporcionó la menor.

