“Dios no te va a dar una carga que no puedas soportar”. Es un dicho popular. No está en la Biblia. Está inspirado en la Primera carta a los corintios, que no se refiere al sufrimiento de la vida sino a la tentación de pecar. Ergo, si ese dicho de la carga no es bíblico podría ser que sí uno pueda llevar una carga insoportable.
Vivir en la Oberá de la primavera 2026 podría ser un ejemplo categórico de eso.
-El presidente de la nación, Javier Milei, aplicó “el ajuste más grande la historia”, según él mismo. Pero en campaña dijo que lo pagaría la casta política. Y lo pagaron los que lo pagan siempre: la clase media y los jubilados. En Misiones la desregulación del mercado yerbatero hizo añicos la economía de los pequeños y medianos productores. Y la caída del consumo convirtió a Oberá en una ciudad plagada de comercios cerrados con persianas bajas.
-El peronismo, que sigue presidido por una Cristina Kirchner que está presa por corrupta con toda justicia, no hace nada que ni siquiera huela a una autocrítica y pretende presentar como opción a Milei al inepto gobernador bonaerense Axel Kicillof con la caterva de barones del conurbano. O a Sergio Massa, el ministro de economía de esa calamidad pública que fue el gobierno de Alberto Fernández, que dejó una inflación interanual de 160 puntos y una mensual de casi 13. ¿Eso es una opción? Fue por el desastre de ellos que ganó Milei.
-Carlos Rovira hizo de Misiones su feudo. Misiones es ahora “Formosa con buenos modales”. La palabra “feudo” exime de dar más detalles (buscar en nuestros editoriales)
-Hugo Passalacqua, el gobernador, es el protagonista de un cuento llamado “gatopardismo a la misionera”, según el cual un día, después de más de dos décadas de ser el lacayo de Rovira, tuvo una epifanía y entendió que eso de poder concentrado no iba más, se le paró de manos y en veinte días le arrebató lo que el otro construyó en veinte años. Y Rovira, del miedo, se quedó piola. Entonces ahora él encabeza otro partido, la renovación no existe más, y el año que viene hay que votarlo otra vez porque es él mismo pero con otra cabeza. Obviamente Rovira y Passalacqua están persuadidos de que el electorado es un conjunto de bobos incurables.
-Pablo Hassan es el alcalde de Oberá. O eso dicen. La mitad del tiempo no hace nada. Y la otra mitad hace todo mal. Lo único que sí hace bien es cuidar los intereses de Posadas en Oberá y tirarles unas miguitas a los medios para que lo blinden y le hagan de voceros.
-La Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá-CELO-es la entidad que tiene concesionados los servicios públicos esenciales. Pero los renovadores la convirtieron en un antro hermético y oscuro. La administran títeres de Hassan que sirven solo para ser eso. Hace veinte años que en Oberá no hace falta que haya una tormenta, ni siquiera que llueva: se nubla y se corta la luz. Y después se corta el agua. Ambos servicios se cortan, literalmente, por cualquier cosa y en cualquier momento. Ahora viene el verano. La peor época.
-“El fenómeno de “El Niño” afecta a todo el litoral. Un evento climático así siempre causa daño. Pero en lugares que no están preparados para recibirlos, causa más daños. Eso pasa en Oberá. Eso pasa en Misiones.
-Misiones no empezó a tener problemas con Milei. Ese es el camelo oficial. Hace mucho que la provincia anda mal. Oberá también. Los responsables de todo lo malo que le pasa a Misiones son misioneros. Y los responsables de todo lo malo que le pasa a Oberá son obereños. Alguien tiene que decirlo.
“Lo que no me mata, me hace más fuerte”, escribió Friedrich Nietzsche.
La frase es buena.
Pero no abusen.
-Walter Anestiades
-Imagen: Mercado Libre
