Imaginen el futuro, es 2027, hay un nuevo gobierno en Misiones

𝐈𝐦𝐚𝐠𝐢𝐧𝐞𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐮𝐧 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐟𝐮𝐭𝐮𝐫𝐨. 𝐄𝐬 𝐞𝐥 𝐚𝐧̃𝐨 𝟐𝟎𝟐𝟕. 𝐋𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐟𝐢𝐧𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐦𝐨́, 𝐡𝐚𝐲 𝐮𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐆𝐨𝐛𝐢𝐞𝐫𝐧𝐨 𝐞𝐧 𝐌𝐢𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬.


▪️En medio de esa escena, ocurre algo casi místico, el Frente Renovador de la Concordia pasa a ser oposición.​Después de casi tres décadas de manejar la provincia como si fuera el patio trasero de su casa, el choque galáctico es inevitable.
▪️Del día a la noche, los mismos que hoy firman decretos a ciegas en Posadas pasan al otro lado del mostrador. Y ahí es donde va a ocurrir el milagro laico más deslumbrante de la historia política misionera, que es la repentina, milagrosa y devota santificación del renovador opositor.
​▪️Se imaginan a un diputado o a un concejal renovador transformado, de repente, en un sabueso de la transparencia? Un día se van a despertar y van a descubrir que existe el derecho al acceso a la información pública.
​Uno se puede imaginar la escena con total claridad, un legislador de Encuentro Misionero o del Movimiento por lo que Viene, golpeando la banca con un tomo del Boletín Oficial en la mano, profundamente indignado. Lo van a escuchar pedir explicaciones sobre por qué se le pagaron doscientos millones de pesos a una empresa de seguridad con un decreto que se publicó un año después. Van a pedir austeridad y van a poner el grito en el cielo por las contrataciones de familiares.
▪️​Hay que tener imaginación, claro. Ver a los mismos que hoy aprueban presupuestos a libro cerrado, que no le rinden cuentas a nadie y que consideran que pedir una factura es un acto de desestabilización, mutando en implacables auditores contables. Los señores que durante veintisiete años convirtieron al Boletín Oficial en un cofre de sorpresas donde los pagos aparecen mágicamente doce meses tarde, de golpe van a exigirnos claridad cristalina en cada peso.
▪️​Pero lo más impactante no van a ser los números, sino el vestuario y la escenografía.
​Aquellos funcionarios que hoy tildan de oportunistas o desestabilizadores a los médicos que piden un sueldo digno, docentes o a los policías que reclaman por sus familias, en 2027 van a estar en la primera línea de la marcha. Los vamos a ver con la cara compungida, agarrando el megáfono y tuiteando con indignación sobre cómo los sueldos de la salud son una miseria y cómo el gobierno de turno no escucha al pueblo. Los vamos a ver en las protestas docentes, compartiendo un mate con los maestros e indignados por la pérdida del poder adquisitivo.
▪️ Esos mismos que hoy firman paritarias de miseria a espaldas de los docentes, se van a calzar el guardapolvo de la dignidad moral.
​Porque si algo nos enseña la política es que la vara moral es de goma. Cuando sos oficialismo protestar es atentar contra la gobernabilidad. Pero cuando te toca estar del otro lado, la marcha se convierte en la voz sagrada del pueblo y el pedido de informes en un deber patrio.
▪️​Hoy, para la Renovación, cualquiera que cuestiona un gasto o una designación es un mentiroso que solo busca un cargo. En 2027, cuando a ellos les toque criticar, nos van a decir que lo hacen por amor a Misiones y para cuidar a la gente DE A PIE. No debería sorprendernos si en un par de años los vemos haciendo todo lo que hoy aborrecen, criticando todo lo que hoy defienden y fingiendo una amnesia colectiva sobre quiénes gobernaron los últimos veintisiete años.

​Pero acá aparece el verdadero dilema, la pregunta que nos quema por dentro….

…​Y los que lleguen? ¿Cómo van a actuar los que asuman el poder?
​¿Acaso se van a olvidar al segundo día de todo aquello que juraban indispensable? ¿Van a archivar la promesa de transparencia apenas pongan un pie en el despacho? ¿Se van a olvidar de mostrar los gastos, de publicar los contratos y de hacer licitaciones públicas transparentes en lugar de adjudicaciones directas millonarias a los conocidos de siempre? ¿Van a cortar de verdad el mal manejo de los fondos públicos o simplemente van a usar la hermosa bandera del cambio para hacer exactamente lo mismo que criticaban?
▪️​Cómo se imaginan al que llegue sentado en el sillón de mando? ¿Se imaginan auditorías serias y responsables, o persecuciones políticas para cobrarse venganza? ¿Se imaginan un gobierno nuevo que castigue y persiga al que piensa distinto, o uno que deje las rencillas de lado y se ponga a resolver los problemas reales de la gente?
▪️​Porque un cambio lo esperamos todos. Pero un cambio que, cuando sienta el culo en la silla del poder, se convierte en la misma casta y en los mismos vicios que prometió erradicar, ese cambio nadie lo vota, nadie lo desea y nadie lo quiere.
​Buscar el poder no está mal. Buscar la oportunidad tampoco, porque la oportunidad es la herramienta para hacer las cosas bien y para cambiar lo que de verdad le duele a la sociedad. Quienes entran a la política suelen prometer eso. Y en el fondo, no importa si sos un gran profesional o si venís de abajo sin tanta preparación. Lo que importa es tener claras las ideas, buscar el consenso, dialogar y saber qué se puede mejorar.
▪️ Hemos tenido ilustrados con títulos académicos impecables que llegaron al poder, hicieron lo que quisieron y saquearon como ninguno. Como también hemos tenido personas sin tanta formación que actuaron con responsabilidad, no vendieron espejitos de colores, trabajaron con humildad y aportaron de verdad a su comunidad.
​No necesitamos genios ni ingenieros de la NASA para solucionar los problemas de una provincia. Esa solución mágica no existe en la política. Lo que existe es la voluntad y la buena intención. Quiero creer que todavía existen las buenas intenciones, porque si no fuera así, nadie pondría su granito de arena cada año electoral para intentar transformar la realidad.
​Lo que sí está claro es que ya no hay margen para la defraudación. Se terminó el tiempo de seguir engañando a la gente. La sociedad está agotada, harta de la demagogia. Se perdió tanta ideología en el camino que hoy a la gente ya no le importa si alguien es peronista, radical o de cualquier otra insignia. Lo único que la gente exige es alguien con ideas realistas, con la madurez para construir y con la honestidad de intentar hacer las cosas diferente cuando le toque gobernar.
​¿Tenés una idea de quién puede hacer la diferencia? Te leo. Y en todo caso, ¿creés que este mismo gobierno que nos gobernó veintisiete años todavía puede hacer las cosas mejor?.


Por Gaston Arotcharen