La provincia de Misiones será sede de una nueva cumbre de mandatarios del Norte Grande el próximo 12 de agosto. Con Hugo Passalacqua como anfitrión, el encuentro busca fortalecer la agenda de reclamos a la Nación.
Durante la reunión, los diez gobernadores buscarán unificar posiciones frente a la Casa Rosada para reclamar una distribución más equitativa de los recursos nacionales y la reactivación de obras de infraestructura consideradas estratégicas para el desarrollo de la región.
Entre los temas que estarán sobre la mesa figuran la continuidad de obras públicas paralizadas, mejoras en la infraestructura vial y energética, la ampliación de la Hidrovía Paraná, la necesidad de avanzar con el acceso al gas natural, la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), además de reclamos históricos vinculados con las tarifas eléctricas, el precio de los combustibles y las asimetrías que afectan al norte argentino.
También está prevista la participación del jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, lo que permitirá a los mandatarios plantear directamente las principales demandas de las provincias.
En las últimas reuniones del Norte Grande, Passalacqua impulsó proyectos considerados prioritarios para la provincia, como la extensión de la Hidrovía hasta Misiones, nuevos puentes internacionales y obras de infraestructura energética destinadas a mejorar la competitividad de la producción misionera.
Ahora, con la organización de la cumbre en la capital provincial, el gobernador buscará fortalecer ese perfil federal y consolidar a Misiones como un actor central en las discusiones sobre el desarrollo del norte argentino.
Está prevista la participación de los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy), Gildo Insfrán (Formosa), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Raúl Jalil (Catamarca), representantes de Tucumán y Santiago del Estero, además del anfitrión, Hugo Passalacqua.
La cumbre será la continuidad de la última Asamblea del Norte Grande realizada en junio en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde las provincias ya habían advertido sobre el impacto de la caída de la coparticipación y la necesidad de fortalecer una agenda federal que permita sostener inversiones, servicios y obras esenciales en el interior del país.
