Ventas de supermercados cayeron 8,5% en Misiones: 11 indicadores económicos en rojo

Las ventas reales en supermercados retrocedieron un 8,5% durante el primer trimestre respecto del mismo período del año anterior. A la vez, las ventas de gasoil disminuyeron 13,6%, las de nafta 5,3% y los patentamientos de automóviles cayeron 17,7%, indicadores que muestran una menor actividad económica y una pérdida de capacidad de compra de las familias.

El relevamiento elaborado por el politólogo Alejandro Pegoraro, publicado por Economis, revela que la recuperación exhibida por el Producto Interno Bruto (PIB) nacional no logra trasladarse a la economía misionera, cuya estructura depende mucho más del consumo interno, el comercio, los servicios y las pequeñas y medianas empresas que de los grandes sectores exportadores que hoy impulsan el crecimiento argentino.


La única excepción dentro de ese grupo es el mercado de las motocicletas, cuyos patentamientos crecieron 48,1%. Para Pegoraro, ese comportamiento responde a un fenómeno que se observa en gran parte del país: muchas familias reemplazan la compra de un automóvil por una moto, de menor costo y más accesible.

El mercado laboral tampoco ofrece señales de recuperación. El empleo privado formal registró una caída acumulada del 4,4%, mientras que los salarios reales del sector privado descendieron 1,8%. A ello se suma un dato especialmente sensible: la cantidad de empleadores privados disminuyó 6,1%, reflejando la desaparición o reducción de empresas con personal registrado.

Otro de los indicadores que refleja el enfriamiento económico es la recaudación provincial. Los ingresos reales por el impuesto a los Ingresos Brutos se redujeron 22,2%, una baja que, además de evidenciar menor actividad, limita la capacidad financiera del Estado para sostener políticas públicas en un contexto económico adverso.

La construcción continúa siendo uno de los sectores más golpeados. Si bien los permisos de obra privada mostraron una leve recuperación durante marzo, el trimestre cerró con una baja acumulada del 2,4%, mientras que la superficie autorizada para construir cayó un contundente 35%, confirmando la retracción de la inversión inmobiliaria.

En la actividad yerbatera también aparecen contrastes. Las ventas destinadas al mercado interno disminuyeron 2,1%, reflejando la debilidad del consumo, mientras que las exportaciones crecieron 3,4%, acompañando la mejora que también registran las exportaciones provinciales en general, que aumentaron 9,3% medidas en dólares y 5,9% en volumen.

Precisamente, el comercio exterior constituye el principal dato positivo del informe. Sin embargo, el propio análisis advierte que ese desempeño resulta insuficiente para compensar la caída simultánea del consumo, el empleo, la construcción y la actividad empresarial.

Según explica Pegoraro en su trabajo publicado por Economis, la aparente contradicción entre un PIB nacional en crecimiento y una economía provincial debilitada responde a que la expansión argentina se concentra en sectores como el agro, la minería y otras actividades exportadoras de alta productividad, cuya incidencia es mucho menor en provincias con un perfil económico como el de Misiones.

En ese contexto, el informe concluye que la provincia continúa mostrando una economía donde permanecen apagados la mayoría de sus motores tradicionales de crecimiento. El comportamiento de los indicadores permite observar una secuencia consistente: primero se debilita el consumo, luego cae la recaudación, se retrae la construcción, disminuye el empleo, desaparecen empresas y finalmente se deteriora el poder adquisitivo de los salarios.