Stellato, el candidato a gobernador de Rovira

La semana pasada, el caudillo renovador Carlos Rovira lanzó un reciclado del «Neo» convocando a un frente amplio, dirigido a todos los sectores políticos que reemplazaría el nombre de Frente Renovador por “Frente Encuentro Misionero” o “Nuevo Encuentro Misionero”.

Este hecho demostró el temor del «conductor» a perder las elecciones en 2027, y dio órdenes a la militancia de «caminar» las calles, «volver a los origenes», y demás frases, las mismas de cada previa electoral en busca de captar y retener votos.

Rovira además mencionó a un cuarteto de dirigentes que serán las figuras de las campaña con «experiencia de gestión» y bajo la «misión territorial para salir a recorrer Misiones». No obstante, su dedo apuntó especialmente al intendente de Posadas, Leonardo «Lalo» Stelatto, a quien Rovira no solo lo ubicó al frente del cuarteto, sino que además lo elogió con una frase fuerte al definirlo como “el mejor intendente de una capital del país”. Le siguen en la lista el diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, que ya fue gobernador, un personaje gastado de los muchos que vivieron toda la vida y siguen en la función pública, ahora desde la demogogia de una banca en el Congreso; luego el vicegobernador Lucas Romero Spinelli, la cara joven de la Renovación Neo, quien por estos días se puso a confrontar con los opositores, desgastando prematuramente su imagen (sirve de mascarón de proa para recibir los palos); y por último, el presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macías, quien fue cabeza de los comicios intermedios, reemplazó a Herrera en la Cámara y también comienza a confrontar con la oposición, pero de manera más moderada, apelando al diálogo desde su lugar parlamentario.

La estrategia de Rovira no es nueva, es la misma que se recicla cada cuatro años desde hace más de dos décadas, para mantenerse en el poder, simulando una convocatoria «amplia» dirigida a los que se cambian de partido, además de «neo», apuntada a las nuevas generaciones que son las más fáciles de manipular, poniendo a un par de figuras a «caminar» para conseguir los votos, es decir, a saturar los medios de comunicación comprados hablando de las supuestas «maravillas» de la gestión renovadora, y echando culpas a los otros (gobierno nacional) de las precariedades y miserias que padece la población misionera, tras varios lustros de rovirismo.