La concejal Adriana Kosnicki, del bloque PRO, volvió a alzar la voz en el recinto para expresar la creciente preocupación de los vecinos de Oberá ante la crisis del transporte público.
La edil subrayó que el reclamo no es solo institucional, sino que cuenta con un contundente apoyo ciudadano: a la fecha, se han recolectado más de 300 firmas físicas y casi 1.100 firmas digitales de usuarios que exigen el restablecimiento del servicio.
A pesar de que los pedidos de informes se vienen presentando desde el 30 de diciembre y fueron reiterados en febrero y marzo, el Departamento Ejecutivo Municipal aún no ha brindado una respuesta formal por escrito.
«Es fundamental contar con información clara para dar previsibilidad y tranquilidad a la comunidad. Los vecinos continúan enfrentando demoras y reducción de frecuencias que afectan su vida diaria, y estas más de 1.400 firmas son el reflejo del hartazgo social», enfatizó Kosnicki.
La falta de respuestas oficiales impide conocer si los recortes en las frecuencias fueron autorizados por el municipio o si se están aplicando las sanciones correspondientes a las empresas.
Ante esta situación, la concejal instó al Ejecutivo a informar a la mayor brevedad sobre las medidas previstas para garantizar un servicio eficiente y digno para todos los obereños.
