
Se puso en funcionamiento la «estación» de transferencia frente a Anses para que los pasajeros que llegan desde los municipios vecinos de Campo Ramón, Villa Bonita, Campo Viera, Alba Posse, 25 de Mayo, etc, transborden, en una paradita con el cartel de «estación de transbordos» a líneas urbanas. Esto trajo complicaciones a los usuarios que antes bajaban y subían en la avenida Libertad y Andresito (a 10 cuadras del centro), ya que ahora deben hacerlo, por ordenanza, frente a Anses, en avenida de las Américas y Gendarmería Nacional, y esperar un colectivo urbano para ir al centro, las facultades, hacer compras, etc.

Sin embargo, la frecuencia de urbanos que pasan por dicha estación de transferencia con sentido al centro es muy baja (líneas 3B y 5C con un coche cada hora), por lo que deben caminar hasta el hotel Azul para tener más opciones y que las esperas no sean eternas.
Este es el resultado de la improvisación en tiempos electorales para conseguir votos, porque el sistema integrado de transporte que proyecta utilizar una estación de transferencia en Anses para colectivos urbanos (alimentadores y trocales) todavía no se implementó, incluso la estación tampoco se construyó, y lo que hay es una paradita improvisada en la plazoleta destinada a la construcción de la estación.
Asímismo, tampoco se han edificado las otras estaciones de transferencias anunciadas para el sistema integrado, entre ellas, la de plaza San Martín que generó el rechazo de los vecinos dejando al proyecto licitado en la nada.
Pero, antes de que se implemente el postergado sistema integrado de colectivos urbanos, la provincia decretó la creación del área metropolitana beneficiando directamente a la empresa Nuestra Señora del Rosario, propietaria de las líneas suburbanas entre Oberá y municipios cercanos.
Luego, sobre tablas el Concejo Deliberante de Oberá aprobó la adhesión al sistema, pero sin mayor información al respecto, y tres días después el grupo Zbikoski trajo a Oberá los colectivos comenzando el servicio metropolitano, lo que generó quejas de los usuarios porque le alteraron los horarios y recorridos habituales, dejándo a los pasajeros casi a su suerte en la «estación» de transbordo frente a Anses.
Cabe recordar que, en julio del año pasado se aprobó la lcitación del sistema integrado de transporte urbano de pasajeros a las empresas Next y Guacurarí, ambas pertenecientes al grupo Zbikoski. Debía comenzar a funcionar en noviembre, pero se prorrogó un contrato de emergencia firmado también en julio y ahora las empresas mencionadas reclaman una deuda de casi mil millones de pesos por compromisos no cumplidos.

El martes pasado, usuarios de Campo Ramón y Villa Bonita se reunieron con representantes de la empresa Nuestra Señora del Rosario, concesionaria del transporte metropolitano que comenzó a funcionar, a modo de prueba piloto, entre Oberá y los municipios de la ruta 103.
Los pasajeros reclaman por el incumplimiento de los horarios que hace llegar tarde a los trabajadores y estudiantes que viajan en las unidades de la empresa que explota las líneas de la ex Brilla. Además reclaman que vuelvan a circular con los recorridos habituales.
La semana pasada comenzó a funcionar el sistema metropolitano, al que los concejales oficialistas de Oberá adhirieron, que baja o sube a los pasajeros en la estación de transferencia ubicada frente a Anses en la avenida de las Américas, o en la terminal, no parando en el resto del recorrido como lo hacía antes. En ese sentido, los usuarios aseguran que esto les genera un perjuicio en tiempo y costos ya que deben caminar varias cuadras y esperar un colectivo urbano al centro desde Anses.
Antes y durante muchos años, los pasajeros bajaban y subían en la avenida Libertad, frente a Gendarmería. Desde ese lugar caminaban al centro (10 cuadras), las facultades, los supermercados y demás comercios sin necesidad de pagar un boleto urbano. Sin embargo, esto fue prohibido por la ordenanza municipal 3045, artículo 3, aprobado por el Concejo Deliberante de Oberá en 2022.

foto de la parada en avenida Libertad y Andresito, unidad de la empresa Nuestra Señora de la Candelaria, perteneciente a NSA que opera desde julio de 2022.

Al respecto, la firma Nuestra Señora del Rosario emitió un breve comunicado a través de sus redes sociales citando una nota de este medio y recordando que la ordenanza mencionada que prohibe bajar o subir pasajeros en el ejido urbano de Oberá fuera de la terminal de ómnibus o la estación de transferencia frente a Anses, es decir, que los usuarios de los municipios vecinos (Campo Ramón, Villa Bonita, Campo Viera, etc) que subían y bajaban en la esquina de Libertad y Andresito (frente a Gendarmería); o frente a los supermercados, ya no lo pueden hacer.
Lo mismo se aplica a las líneas entre Oberá y Alvear-Alberdi, actualmente en manos de la empresa Hening. Está prohibido bajar o subir en la esquina de Italia y Libertad (Casa Wurm), la calle Río Negro, Chaco (frente a la bilbioteca) y la avenida José Ingenieros como lo han hecho durante años.

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