A casi 4 años del hecho, todavía no hay fecha para el juicio por el femicidio de Antonella Bernhardt, la joven obereña de 27 años que alquilaba en un inquilinato de Posadas, cerca de El Brete. Hoy 8 de marzo habrán marchas en Oberá y Posadas para exigir justicia.
Carlos Bernhardt, padre de Antonella y actual Defensor del Pueblo de Oberá, manifestó su temor a que el autor del crimen, Cristian Daniel Vargas, salga en libertad por cumplirse el tiempo límite de la detención preventiva sin juicio.
«Corremos peligro de que esta persona salga sin haber tenido la condena que se merece y tengamos nuevamente a alguien peligroso en la calle”, afirmó en declaraciones a FM de las Misiones.
“No tenemos al día de hoy fijada la fecha en la cual el juicio se desarrollará y dentro de un mes se van a cumplir cuatro años”, fustigó.
El hecho
Ocurrió el 4 de abril de 2019 cerca de las 13.45, en la zona de El Brete, en Posadas. El cuerpo de Antonella Bernhardt fue hallado sobre la cama y presentaba un profundo corte en el cuello.
Los vecinos escucharon una pelea, se acercaron al departamento y filmaron con un teléfono celular el momento en el que un hombre salía del lugar minutos antes de encontrar muerta a la joven.

«Me avisaron los inquilinos que en la pieza de Antonella estaban gritando, ahí yo subo corriendo y empiezo a llamarla y pedirle que salga, quería verla, pero ya la había matado», relató Viviana, la dueña del edificio donde alquilaba la víctima.
La mujer pidió a una de sus empleadas que filme el momento en que el hombre, identificado como Christian Vargas, salía del lugar. «Yo le dije a mi compañerita, filmale porque el ojo de este hombre está rojo y está loco, yo le llamaba a Antonella pidiéndole que abriera la puerta, pero ella no respondía», contó a los medios misioneros que se acercaron al lugar.
«Hice todo lo posible por salvarla», agregó angustiada la mujer.
Gracias a los datos aportados por los testigos, Vargas fue detenido y puesto a disposición del juez de Instrucción N° 3 Fernando Verón y el fiscal de turno.
«Ella era una dulzura, hace dos años alquilaba acá porque había venido a estudiar desde Oberá. El año pasado (2018) se había recibido y ahora trabajaba en el Catamarán», contó la dueña del departamento en ese momento.

