«El 90% de los que dicen que hay que eliminar el glifosato, nunca tuvieron una asada en la mano. Si tuviéramos un exceso en el té, nadie nos compraría»

El diputado Ariel «Pepe» Pianesi, grabó un video solicitando la opinión a los espectadores sobre el proyecto de Ley de Promoción de Bioinsumos, que en su artículo 7 incluye la prohibición del glifosato.

Pianesi manifiesta estar de acuerdo con la producción de bioinsumos, pero hace hincapié en la falta de un producto natural que pueda reemplazar actualmente al glifosato en las cosechas. La Ley sería tratada en la Cámara de Representantes en agosto, lo que preocupa a los productores porque de aprobarse, no tendrán alternativas viables para combatir las malezas de los cultivos de yerba y té.


En ese sentido, el ex candidato a diputado nacional por el radicalismo, dirigente de APAM y director del INYM, Cristian Klingbeil, expresó su preocupación sobre el tema. «En Misiones usamos 20% de lo máximo permitido, sería un error prohibirlo», señaló. 


«El 90% de los que dicen que hay que eliminar el glifosato, nunca tuvieron una asada en la mano, no saben cómo es carpir una hectárea de yerba, es muy fácil opinar desde afuera», fustigó sobre los impulsores del proyecto de prohibición.

Y ejemplificó que  «nosotros vendemos té certificado, no nos compran de afuera si no se cumplen normas de certificación y cualquier tipo de control. Nos analizan hasta el agua de las vertientes a ver si tenemos residuos de glifosato o metales pesados. Más cuidado en el té, no nos pueden exigir. La fertilización tenemos que hacer según un análisis de suelo, y donde llegamos a tener un número que se dispara, urgente se debe ver qué está pasando», explicó. 

«El glifosato es fundamental. Los principales mercados nos exigen no más de un miligramo por kilo de té seco, nosotros estamos en 0,2, a una quinta parte del máximo permitido. Eso quiere decir que estamos muy bien en el producto final para el consumo humano y en la cantidad que utilizamos en cuanto al cuidado ambiental. Ojalá existiera otro ayudante más sano que el glifosato para contralar las malezas, pero no hay», aseguró el productor mencionado que la alternativa sería «un cóctel de otros cuatro o cinco herbicidas que serían más dañinos que el glifosato», sostuvo. 

«Si hoy tuviéramos un exceso de  glifosato en el té, nadie nos compraría», insistió en referencia a que el 95% del producto misionero se exporta a otros países. No obstante, consideró que debería regularse el uso de agroquímicos en chacras que no están certificadas, pero no prohibirse. 

Por último, Klingbeil señaló que no se pueden comparar los niveles de glifosato en niños y niñas en sangre detectado en otras provincias con Misiones. «No son lo mismo cultivos rociados con glifosato desde aviones que nosotros que andamos con mochilas y puntualizados, lugares precisos. No es lo mismo la producción sojera con la yerba y el té, son cosas totalmente distintas», finalizó.