Loreiro sobre la línea 132: «Esta es la patética realidad después de 25 años del proyecto misionerista»

Tras el corte energético prolongado de 7 horas en Oberá y la zona centro de Misiones (Desde Alem hasta Campo Viera-San Javier 25 de Mayo) a causa, según informó EMSA, de «cáscaras de eucaliptos», el diputado electo y actual concejal del PRO, Horacio Loreiro, recordó las dos licitaciones hechas por el gobierno renovador para la nueva línea 132 Kv Posadas-Alem-Oberá que serviría de anillo para evitar interrupciones en el suministro a causa de vientos, lluvias, calor, frío, etc, pero que no se hizo nada en 7 años. 

«Yo voy a impulsar desde la Cámara como sea este proyecto. Dicen que Macri no puso la guita, pero ni mencionan los 15 millones de dólares que puso Nación en ese momento en la subestación transformadora que está después de las termas (Km 13)», sostuvo.

«La Renovación, con su empresa madre EMSA , un elefante blanco del estado misionero para contratar empleados a mansalva e inversión cero, no puso ni un solo poste con dinero propio, sabiendo todos que se jactan de tener superávit fiscal y monetario. Además ¿por qué no piden un crédito externo, o a algún banco?, se preguntó.

Añadió que «no invierten una moneda en lo más importante que es este servicio, además clave para el desarrollo, lo hacen a propósito para que no crezcan los pueblos del interior y mantenerlos inermes y manejables como el medioevo. Sumale el gas, corriendo con las garrafas. Estamos como en la prehistoria en un país con reservas incalculables de gas. Hablan de Silicom Misiones, Polo Tic, parque tecnológico, y estamos en la miseria en la zona centro en cuanto a servicios del estado. Sin luz, sin agua, sin gas, sin cloacas, sin señal de celulares, sin Internet, sin viviendas (se llenaron de villas miserias y asentamientos los pueblos y ni hablar Garupá y Posadas), sin caminos de la producción acordes, sin pasos fronterizos acordes, sin transportes, sin educación, sin política productiva, y con una presión impositiva y fiscal que ahoga hasta a los pequeños comerciantes y emprendedores. Esta es la patética realidad después de 25 años del proyecto misionerista, del discurso al hecho, un enorme y desolado trecho», fustigó Loreiro.