
La semana pasada, generó polémica la entrevista de un medio nacional a un ingeniero obereño que se fue del país por la situación económica y trabaja como delivery en Alemania. Muchos lo criticaron por dejar la Argentina para irse a Europa a repartir comida. David Poliszuk contó que tuvo varios trabajos en Oberá y hasta emprendió con una pyme de casas prefabricadas, pero le fue mal, terminó vendiendo las máquinas y se mudó a Alemania donde, mientras estudia el idioma, trabaja 3 o 4 horas diarias como delivery y eso le basta para pagar su alquiler y vivir.
Argentina es un país que también recibe inmigrantes buscando un futuro mejor, pero de países vecinos con economías similares o peores como Bolivia y Venezuela. Otros llegan por razones familiares y buscan hacer su vida en el país.
Este es el caso de Carlos Alberto Pereira Mendes, quien escribió a esta redacción para contar su situación.
«Yo también soy ingeniero Civil y trabajo de ayudante de albañil en Paraná, Entre Ríos. Estudié en Bolivia y en la universidad Privada del Valle Univalle de Cochabamba, y vine acá, a Argentina por tema familiar ya que me casé hace un año. Voy buscando trabajó y nada, trabajé de delivery en Pedido Ya y la moto se me arruinó, ahora trabajo de lunes a sábado de ayudante de albañil», describió.
Añadió que «hasta me da vergüenza decir que soy ingeniero civil por la situación que estoy pasando y por la vida que tengo, porque estudias mucho tiempo y al final no resulta en nada».
«Ahora vivo en Paraná porque mi señora es argentina, vine en noviembre de 2019 para el nacimiento de mi hijo. En si ya voy casi 2 años», en el país, contó.
