Juntos por el Cambio recluta fiscales para cuidar los votos en noviembre

La semana pasada, los obereños candidatos a diputados nacionales, Florencia Klipauka Lewtak y Cristian Klingbeil se reunieron en el comité radical de Oberá con referentes locales del partido, diputados nacionales y el electo defensor del pueblo, Carlos Bernhardt, para organizar la importante tarea de fiscalización de las próximas elecciones de noviembre, donde el oficialismo intentará revertir los resultados de las PASO. 
 
“Charlamos sobre la importancia que tiene que Juntos por el Cambio vuelva a ganar las elecciones, al igual que tan importante es que cada uno de los argentinos vote”, manifestaron tras la reunión.
 
En Misiones, Juntos por el Cambio logró 243 mil votos, frente a la Renovación que no superó la franja de los doscientos mil. De repetirse los resultados, la oposición en la provincia se quedaría con dos de las tres bancas en el Congreso. La Renovación necesita más de 26 mil votos para revertir el resultado.  
 

El lunes, los candidatos a legisladores nacionales estuvieron en Posadas durante el lanzamiento oficial de la lista, en la que ambos obereños acompañan al actual concejal posadeño, Martín Arjol, que encabeza la boleta. 
Al respecto, Klipauka manifestó que la presencia de los referentes de los tres espacios que integran el frente “fue una muestra de apoyo de todos”, destacando que estuvieron presentes los precandidatos a diputados nacionales que fueron cabeza de todas las listas, entre ellos Martín Goerling, Carlos Kunz, Gustavo González y Pedro Puerta, éste último que encabezó la lista de Activar.

Esa imagen (foto) fue una muestra de que “estamos juntos de verdad”, aseguró la candidata a diputada nacional.

En sintonía con el frente a nivel nacional que la semana pasada convocó públicamente a miles de fiscales para “cuidar los votos”, Klipauka habló de la importancia de fiscalizar, y mencionó que las capacitaciones en fiscalización ya comenzaron con charlas en Oberá, en las sedes de la UCR, Pro y Activar. Además aseveró que recorrerán más localidades para capacitar a fiscales y responder dudas para “reforzar y hacer hincapié en el escrutinio”.

Juntos por el Cambio recluta miles de fiscales

 

Tras la reacción oficial, la oposición busca fortalecer el operativo para supervisar todo el proceso electoral; cómo funcionará el “comité jurídico” para mitigar el clientelismo.

Frente al intento del Gobierno de recuperarse de la dura derrota que sufrió en las PASO con un shock de peronismo clásico, Juntos por el Cambio se puso en guardia y prepara un contragolpe con “mística”. Superado el trance de las internas en 17 distritos del país, que dejó heridos, la coalición opositora se alista para la batalla crucial del 14 de noviembre que redefinirá el equilibrio de fuerzas en el Congreso con dos objetivos estratégicos: reforzar la fiscalización y combatir el clientelismo político.

La maniobra opositora tiene el fin práctico de cuidar sus votos en las urnas, pero también un “valor simbólico”. Es que los jefes de JxC buscan exhibir músculo político para hacer frente a la ofensiva que lanzó la Casa Rosada para resurgir después de la crisis interna que generó en el Frente de Todo el contundente triunfo de la oposición en las primarias. Quieren mostrarles a sus rivales que están “alertas”. “Ellos salen a la cancha con todo y nosotros estamos de pie. No nos van a pasar por arriba”, avisa una autoridad de la coalición. Es una cuestión “actitudinal”, para mostrar “épica”.

 


Si JxC repite su performance de las PASO, el Frente de Todos podría quedar en minoría en ambas cámaras. Por eso, los referentes de Pro, la UCR y la CC no solo trabajan para evitar fracturas en la coalición en todo el país, sino que pretenden robustecer el operativo para controlar las boletas del espacio durante el día de las elecciones. “Estamos alertas porque ya conocemos las tácticas del PJ para dar vuelta las elecciones. Van a mover el aparato”, señala una de las espadas de Pro. Para los comicios generales, JxC aspira a cubrir 101.457 mesas y 17.092 centros de votación en todo el país para “evitar cualquier intento de avasallamiento”. Para lograrlo, necesitan reclutar a un “ejército” de 200 mil fiscales. Será un desafío mayúsculo para la oposición, ya que el operativo requiere movilizar y capacitar a miles de personas en menos de 60 días. “Se necesita mucha logística. No manejamos movimientos sociales ni gremios”, apuntan desde JxC. Por ese motivo, el espacio ya relanzó la campaña para reclutar voluntarios. 

 

En JxC sospechan que el oficialismo podría mover las estructuras del Estado y utilizar fondos públicos para revertir el resultado. Temen que se propaguen las prácticas de “compra de votos” y las distintas variantes de clientelismo político en los bastiones electorales del PJ, sobre todo en los distritos más populosos del conurbano. El ejemplo que impera por estas horas en JxC es el caso de San Luis. En 2017, los Rodríguez Saá lograron revertir la derrota que habían sufrido en las PASO tras inyectar una avalancha de fondos públicos para reactivar el consumo.

 

Por ello, JxC anunció la creación de “comité jurídico para denunciar delitos electorales” para que los ciudadanos puedan denunciar, a través de distintas vías -portal, mail o líneas telefónicas-, presuntos delitos, faltas electorales o prácticas clientelares ante el “comité jurídico”, que estará integrado por los abogados de Pro, la UCR y la CC en todas las jurisdicciones. Los equipos jurídicos analizarán las pruebas –testimonios, videos o imágenes- para determinar si impulsan una denuncia o difunden el material.