EL DOCTOR CANCELÓ LOS TURNOS

El domingo 2 de junio de 2019 Carlos Fernández fue reelecto alcalde de Oberá. 18.520 electores, a favor de su bien ganada reputación como médico, le dieron otros cuatro años de mandato. Pero solo serán dos. Ahora se irá a Buenos Aires. A atender a otra gente. En los próximos dos años los obereños que confiaron en él deberán ser atendidos por Pablo Hassan, un residente de la política.

     Con el caudal de votos provincial que tiene la renovación, aún en el peor escenario electoral para el oficialismo, el primer precandidato a diputado nacional será ungido candidato en las PASO de septiembre y diputado nacional electo en noviembre. Ese precandidato es Carlos Fernández.

     ¿Qué pensarán quiénes, sin importar que fuera del mismo partido que Rindfleisch, lo eligieron dos veces y resulta que va a abandonar el cargo en la mitad del segundo mandato?

     Se sabe que por debajo de Rovira la competencia es a ver quién se calla mejor. Y Carlos Fernández supo callarse cuando recibió la herencia de Rindfleisch. Esa fue su contribución a la causa misionerista. Ahora irá al Congreso de la Nación, donde el kirchnerismo necesita legisladores para conseguir una hegemonía que redunde en impunidad. El silencio cómplice, además de la pediatría, es una especialidad del doctor.

     San Agustín decía que la fe “es creer en lo que no se ve”.

      Muchos tuvieron fe en Carlos Fernández. Creyeron que haría cosas que no estaban viendo.

      Y es cierto. No las van a ver….

    

Walter Anestiades