La ANMAT aprobó el test argentino que detecta coronavirus en 5 minutos

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó este lunes el primer test rápido serológico creado por científicos argentinos para detectar si una persona está cursando coronavirus o estuvo infectada en tan solo cinco minutos. El dispositivo se comercializaría con el nombre de FarmaCov test.
Se trata de una investigación realizada por el Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI CONICET, La Plata) que fue mejorado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que “aportó al nuevo producto la provisión de un insumo clave que se emplea en el proceso de obtención de una proteína del coronavirus”, de acuerdo con la información oficial.
Ante el creciente aumento de contagios poder masificar los testeos se convierte en una herramienta clave fundamentalmente para detectar casos asintomáticos y poder aislarlos.
“Teniendo en cuenta esta demanda, científicos del consorcio CINDEFI-Bamboo desarrollaron el primer test serológico rápido nacional, que mediante una gota de sangre permite saber si la persona está o estuvo en contacto con el virus SARS-CoV-2”, informó el INTI. El sistema es similar al de un test de diabetes.
Según los datos del organismo, la mejora aplicada fue fruto de un contacto por parte del consorcio CINDEFI-Bamboo que “necesitaba sustituir importaciones de un insumo conocido como IPTG (Isopropil-β-D-1-tiogalactopiranósido), para inducir la producción de la proteina N del coronavirus”.
“Esta proteína se coloca en las tiras reactivas del test y es clave porque al ponerse en contacto con la sangre de la persona testeada permite detectar la presencia de anticuerpos -en caso de tenerlos indicaría que el virus ingresó a su organismo-”, explicó Laura Hermida, subgerenta de Industria y Servicios del INTI, que integró el equipo de trabajo junto a especialistas de los sectores de Química y Biotecnología.
En igual sentido, subrayó que “el desarrollo del insumo desde INTI acompaña al proyecto en la sustitución de importaciones, clave para que el test pueda tener un precio accesible”.
Este nuevo test rápido permitirá realizar estudios poblacionales a gran escala, mapeo y segregación de áreas, según proyectan sus creadores. Además, se podrá utilizar, por ejemplo, en plazas, colectivos y escuelas para separar rápidamente a los positivos, a quienes luego se les podrá realizar un hisopado para aislar a los que están cursando actualmente la enfermedad.
“Estos test actualmente existen pero la mayoría son importados de Oriente. El nuevo producto tiene un costo accesible (que se calcula entre US$5 y US$7) y permite ir siguiendo la infección de una manera activa, en lugar de atacarlo de forma pasiva solo centrado en pacientes con síntomas”, aseguró Sebastián Cavalitto, del CINDEFI.
Como resultado de la experiencia, Hermida confirmó que “a futuro, está previsto transferir la tecnología de producción (del IPTG) para que una empresa nacional pueda fabricarlo”.