Aumentan las fiestas clandestinas los fines de semana

Cada vez son más frecuentes este tipo de reuniones sociales que exceden considerablemente el número permitido de asistentes, todo esto en un momento clave de la pandemia, cuando la provincia registra su mayor número de casos activos de coronavirus.

Si bien la nueva actualización del Decreto de Necesidad y Urgencia habilita reuniones sociales de hasta diez personas como máximo en lugares abiertos, se siguen registrando reuniones que exceden este número, en algunos casos llegando hasta un total de 200 personas, como ocurrió el sábado pasado en una propiedad del barrio Kilómetro Cero de Oberá.

Esto deja en claro que para aquellos que antes de la pandemia asistían a salones bailables hasta las primeras horas de la mañana, no basta salir entre cuatro o cinco amigos a un bar hasta las 3 de la madrugada y ponen en riesgo la salud de quienes asisten, sus familiares e incluso a quienes los rodean en sus entornos sociales habituales, como ser, sus puestos de trabajo.

Por otra parte, quedó descartado que las fiestas sean realizadas meramente por jóvenes, sino que también muchas otras fueron registradas en hogares, clubes privados y otros espacios protagonizados por empresarios, miembros de las fuerzas y profesionales cuyos nombres y denuncias difícilmente salgan a la luz.

Lejos del disimulo: Oberá marcó un récord con 200 personas y 50 vehículos presentes en el lugar

Ocurrió durante la madrugada del sábado 19 de septiembre en una propiedad del barrio Kilómetro Cero de Oberá, donde integrantes de la Seccional Tercera interrumpieron una fiesta clandestina que se desarrollaba en un espacio abierto, con aproximadamente 200 personas y 50 vehículos estacionados en el lugar.

La Policía fue alertada a través de una llamada telefónica sobre ruidos molestos en la zona e inmediatamente, integrantes de la mencionada dependencia se constituyeron al sitio donde constataron la situación.

Los participantes del evento, al notar la presencia policial, huyeron al subir a sus vehículos y uno de sus conductores, intentó embestir al personal policial. Minutos después, se presentó ante los efectivos un hombre que se negó a que lo identificaran, quien dijo ser el propietario del lugar e increpó a los mismos profiriendo amenazas de muerte, insultos y golpes de puño.

El hombre, luego de ofrecer tenaz resistencia, fue detenido e identificado como Ricardo R. de 65 años y quedó a disposición del Juzgado de Instrucción Uno.

Apóstoles

La fiesta transcurrió durante la noche de este domingo y la madrugada del lunes, en el lote 205 propiedad de Jorge Rubén S., de 57 años, domiciliado en avenida 9 de Julio y Polonia de Apóstoles.

Además de infringir el decreto nacional 297/2020 por la pandemia de Covid-19, el hecho dejó como saldo un adolescente de 17 años que debió ser trasladado al hospital local luego de una intoxicación “por consumir gran cantidad de bebidas alcohólicas” durante el evento al que asistieron 42 personas.



Varias dependencias de la Policía se hicieron presentes en el lugar y establecieron que el menor, Tomás, de 17 años, se encontraba descompuesto y según los concurrentes, porque había ingerido “mucha bebida alcohólica”.

El lugar, donde se desarrolló el “evento clandestino” con la asistencia de 42 personas, fueron identificadas 11 mayores y 31 menores, sin las medidas de seguridad correspondientes e incumpliendo con el Decreto nacional de Necesidad y Urgencia.

Caá Yarí

La fiesta fue intervenida alrededor de las 4:30 de la madrugada de este domingo 20 de septiembre en un predio abandonado en inmediaciones a la Escuela N° 12, dónde asistieron 30 personas, entre ellas una menor de edad.



La fiesta fue intervenida por la Policía de Misiones que procedió al secuestro de seis vehículos, dos motocicletas y cuatro conservadoras que contenían bebidas alcohólicas, por infringir las medidas de seguridad correspondientes y el incumplimiento del Decreto nacional y provincial.

Posadas

Ocurrió durante la madrugada del domingo sobre calle Peyret y avenida Vivanco, protagonizada por un grupo de entre 10 y 15 personas que desacataron las medidas de aislamiento social dispuestas por el gobierno nacional y provincial.



El grupo de personas estaba reunido con música a alto volumen y desde el exterior de la casa los policías solicitaron la presencia del propietario del inmueble, quien se negó a colaborar no brindando sus datos de identidad.

El propietario del inmueble, un joven de 25 años, fue notificado al igual que otras 10 personas de entre 18 y 25 años.

Campo Viera

Se trata de uno de los casos de los que hasta la fecha se esperan novedades. Ocurrió durante la noche del sábado, hasta la madrugada del domingo en el Kilómetro 38 de Campo Viera, límite con Campo Grande.

“La Policía de Misiones fue alertada de la organización de una fiesta clandestina en la chacra de una reconocida familia de la zona”, informó un periodista local en sus redes sociales.

A la fiesta asistieron personas de distintas localidades, siendo Aristóbulo del Valle una de ellas, localidad que registra tres casos activos de coronavirus en este momento.

Episodios similares se repiten cada fin de semana en diferentes puntos de la provincia de Misiones. Mayormente eligen concretarlos en zonas aisladas de los centros urbanos donde los controles policiales suelen ser más estrictos.

 

Fuente: Misionesopina