ECONOMÍA. La Confederación General Almacenera de la Argentina, en una actitud poco común, denunció las nuevas subas en la canasta básica alimentaria e higiene.
En una situación de gran confusión e irregularidades, la Confederación General Almacenera de la Argentina denunció este viernes «los inoportunos aumentos de precios en los artículos de la canasta básica alimentaria e higiene», con la mira puesta en los industriales nucleados en la cámara COPAL y en los autoservicios mayoristas.
La entidad señaló, en una nota a la que accedió BAE Negocios, que «con honda preocupación, una vez más, nos toca a los comerciantes de proximidad, de todo el país, explicar que no somos formadores de precios sino trasladistas, es decir, que compramos a mayoristas o distribuidores, aplicamos nuestro magro margen de utilidad y vendemos».
Para el sector del comercio de proximidad, no existen razones para la suba ya que «nos encontramos en un mercado donde la oferta supera ampliamente a la demanda». Los empresarios plantearon que «somos mal informados y perseguidos por el gobierno poniéndonos en una incómoda situación, toda vez que fuimos llamados a exponernos en medio de la pandemia, para abastecer a nuestros vecinos». Esta semana, este medio anticipó una suba generalizada de precios del orden del 10% en productos como harina y derivados, aceites, azúcar, margarinas, huevos, vegetales, etcétera.
Para la CGA, presidida por Fernando Savore, «sufrimos a la par del consumidor esta desagradable situación, porque no nos gusta aumentar los precios, siendo el último eslabón de la cadena de comercialización. Somos quiénes ponemos la cara ante el cliente y no entendemos por qué no se analiza toda la cadena para determinar los aumentos».
En esta línea, apuntaron: «la inflación siempre perjudicó al comerciante de proximidad, almaceneros o autoservicistas vemos menguar nuestro stock cuando vamos a reponer lo que se vendió y lo recaudado no alcanza para comprar lo mismo».
Por lo antes descripto, «aconsejamos a nuestros representados que dialoguen con las autoridades de aplicación de Precios Máximos, exhiban las facturas de compras para obtener una respuesta que nos ayude a optar en cada ciudad, por aplicar los aumentos recibidos o no reponer y desabastecer la comunidad», opción que claramente no pretenden.
