Docentes convocaron al paro tras el acuerdo de subir $1200 el básico: “no podemos aceptar esa migaja”

OBERÁ. Docentes autoconvocados de la Zona Centro advirtieron que no iniciarán las clases, tras conocerse el monto de incremento que acordaron los cinco gremios y el gobierno provincial este jueves.

La noticia causó malestar en gran parte del ámbito educativo y un sector autoconvocado de la segunda ciudad de la provincia, ya convocó al paro por tiempo indeterminado bajo la consigna de “no podemos aceptar esa migaja”, indicaron.

En la tarde de este jueves, luego de un cuarto intermedio de 45 minutos donde los referentes gremiales consultaron con sus bases, se definió un 20 % de aumento al básico divido en 13% para febrero y 7% en marzo. Esto elevará el salario básico docente de $5800 a $6554 para el mes en curso y a $7012 para el próximo.

La reunión comenzó a las 16.30 horas y pasó a un cuarto intermedio que se reanudó a las 18.30. Contó con la presencia del gobernador, Oscar Herrera Ahuad; el ministro de Educación Miguel Sedoff; de Hacienda Adolfo Safran, de Trabajo Silvana Giménez, además del presidente del Consejo General de Educación y representantes gremiales de UDPM, UDA, AMET, SADOP y SEMAB (CEA).

El acuerdo es por dos meses, a la espera de la paritaria nacional. Posterior a la misma, el gobierno provincial y los gremios volverán a reunirse.

 

Un día antes, el miércoles, maestros agremiados en Tribuna Docente e independientes autoconvocados se reunieron en la Plaza San Martín a fin de analizar la situación actual y proponer medidas a seguir. En la asamblea se aprobó por unanimidad el reclamo ante el gobierno provincial de una recomposicion salarial, mejores condiciones laborales y de respeto. Además, solicitan que se aplique el estatuto docente, ley aun vigente que en estos últimos 17 años no fue puesta en práctica.

Los trabajadores de la educación exigen que “se termine con las persecuciones y piensen diferente al oficialismo gubernamental y gremial”. En la jornada se elaboró un documento que sugiere impulsar y desarrollar una manifestación frente al Concejo General de Educación para la semana del 16 al 22 de febrero.

En el manifiesto anticipaba “el no inicio de clases hasta que las exigencias planteadas sean resueltas de forma satisfactoria”, entre ellas, salario mínimo inicial igual a canasta familiar por cargo, indexado a inflación; Jubilación de 82% móvil a los 25 años de servicio, considerando retroactivos; Rechazar bonos y sumas en negro, todo aumento debe realizarse al básico e impactar de manera positiva en toda la pirámide salarial; Cien por ciento del salario en blanco, sin perjudicar adicionales de zona desfavorable y antigüedad.; Respeto al Estatuto del Docente en la designación de cargos y titularizaciones y retroactivo a titularizaciones irregulares; Exigir explicaciones y acciones superadoras con respecto a la actual situación del Instituto de Previsión Social.