La recaudación de los supermercados cayó 1,3% y el Gobierno anunció que volcará $100.000 millones para consumo

ECONOMÍA. Por primera vez desde julio del 2018, el consumo dio alguna señal positiva. En octubre, la recaudación de los supermercados cayó 1,3% en comparación con el mismo mes del año pasado. El lado optimista es que desaceleró en la baja respecto a septiembre. Además, los shoppings tuvieron una mejora de 5,2% interanual. El Ahora 12 tuvo su efecto. Pero, además, las pésimas bases de comparación lo facilitaron: tanto octubre del 2018 como septiembre del 2019 fueron muy malos para el consumo. También jugó a favor la falta de instrumentos para el ahorro, por el cepo cambiario y el default en pesos.

En el caso de los supermercados, las ventas de octubre compararon contra un mes del 2018 en el que ya se había registrado una caída de 9,9% contra 2017. Aun así, la comparación contra septiembre del 2019 muestra que la baja desaceleró 7,5 puntos. Ahí una explicación clave es que septiembre fue el mes en el que pegó de lleno la devaluación posterior a las PASO, con una inflación de 5,9%. La desaceleración de octubre a 3,3% benefició a los salarios en términos relativos.

Hacia adelante, la expectativa es que continúe la lenta recuperación. Los primeros rasgos del programa económico del Frente de Todos apuntan a mejorar los ingresos de los sectores con mayor propensión al consumo. Hacia ahí apunta el congelamiento tarifario de 180 días, el bono que llevó a la jubilación mínima a $19.000 en diciembre y enero, el de $2.000 para la AUH, los incrementos salariales que se están preparando para los deciles más bajos y la tarjeta alimentaria.

Un cálculo de la consultora PxQ señaló que el bono a los jubilados suma $44.000 millones, el de la AUH casi $8.000 millones, el Plan Alimentar $60.000 millones, el congelamiento de tarifas podría alcanzar US$800 millones, es decir $50.000 millones. En total, una inyección de $162.000 millones a partir de la política fiscal anunciada hasta ahora. El efecto del cepo y la baja de la tasa también conspiraría a favor del consumo.

El presidente Alberto Fernández redondeó: «Estamos volcando $100.000 millones para el consumo de los sectores más postergados. Estamos acordando con empresarios, sindicalistas y el campo para que esto no suba los precios».