ECONOMIA. Se debe a un impuesto que se ajusta a la inflación, además, las petroleras buscan equiparar la devaluación. En el sector estiman que hay un atraso del 20% por la devaluación del peso que aún no se trasladó al precio de la nafta y el gasoil.
A una semana del último incremento en el precio de los combustibles que se ubicó en un promedio del 4% a nivel nacional, ya se perfila un nuevo aumento para el mes venidero a partir de una actualización de los impuestos que se cobran a los combustibles.
El mercado de los combustibles está liberado desde octubre de 2017 y los aumentos se estiman, básicamente, teniendo en cuenta el precio de petróleo Brent y el dólar (también el valor de los biocombustibles).
Entre enero y abril los combustibles subieron un 8% y la devaluación fue de un 15 por ciento. Así, en esos meses registran un 6% de atraso contra el dólar. Aunque aún no transcurrió ni un tercio de mayo, ya calculan que la devaluación de este mes podría subir aumentar la brecha otro 14 por ciento.
