Esposa del pastor condenado por violar a la hija durante siete años, solicitó visitas íntimas en la cárcel con él

OBERA. El 13 de agosto del 2013, Pedro Fernández (46) pastor y propietario de una radio FM en barrio Schuster, fue condenado a 17 años de prisión por “abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado por el vínculo” de su hija desde los 13 años.

El evangélico violó a su hija durante siete años, pero la madre de la niña que encontró los videos de su marido cometiendo el aberrante hecho siendo autora de la denuncia que inició la investigación, ahora solicitó al Tribunal Penal Uno realizar visitas íntimas con el abusador.

 

“Teníamos una relación de noviazgo”, afirmó Pedro Fernández, conocido por conducir un programa radial religioso. El caso salió a la luz en enero de 2011, cuando la esposa del imputado comenzó a revisar una computadora en busca de fotografías familiares. Allí encontró una carpeta con su nombre y el número 22. Al abrirla se topó con un video donde se observaba a su pareja montando la cámara y luego violando a su hija en el lecho matrimonial.

 

La mujer llamó a la joven -en ese momento tenía 20 años- y ésta se quebró. “Desde que tengo 13 años me hace eso. Yo te quería contar, pero me daba vergüenza y él me amenazaba para que me quedara callada”, le dijo en esa ocasión. Ese mismo día, ambas se dirigieron a la Comisaría de la Mujer y radicaron la denuncia.

 

Fernández fue detenido y procesado. Un año y medio después, ya sentado en el banquillo de los acusados, intentó justificar su comportamiento. “Nosotros nos amábamos, teníamos una relación de noviazgo. Ella estaba enamorada de mí”, se atajó el hombre ante la mirada incrédula de los jueces.

 

Al momento de revivir el infierno que vivió a manos de su propio padre, la víctima pidió a los jueces que retiraran a Fernández de la sala. Sentada junto a su madre, dijo que fue violada por primera vez el 24 de diciembre de 2004, pero que meses antes había comenzado a ser manoseada. Tenía 13 años. En su declaración, la joven contó que todo comenzó cuando vivían en el barrio Villa Barreyro. La primera vez que la violó tenía trece años y ocurrió en vísperas de Navidad. Primero fueron manoseos y luego la penetró.

 

La joven dijo que habitualmente los abusos eran cometidos cuando salía de ducharse, durante la ausencia de la madre; y que si intentaba resistirse, recibía una paliza.

 

En su alegato, la fiscal Estela Salguero de Alarcón dijo que por primera vez en su carrera que veía un caso de abuso sexual intrafamiliar filmado. “Es el acto más bajo que puede cometer una persona”, dijo, y agregó que hasta el día de hoy la víctima sufre las secuelas porque “tiene miedo de iniciar una relación amorosa”. La fiscal pidió que Fernández fuera condenado a 17 años de prisión.

 

Por su parte, el defensor Javier Noguera, intentó encuadrar el caso como un incesto y pidió la absolución del pastor por el beneficio de la duda. Los jueces Francisco Aguirre, Lilia Avendaño y José Pablo Rivero, finalmente hallaron culpable a Fernández del delito de “abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado por el vínculo en concurso real” y le impusieron la pena de 17 años de prisión.