ECONOMIA. La especulación por el dólar alto llevó a que los productores de trigo, otra vez, opten por llevar la materia prima a los puertos para vendérselo a los exportadores que pagan al valor de la moneda extranjera, esto frente a un gobierno que no actúa por cuestiones ideológicas (libre mercado), y así desabastecer a la molinería que produce la harina y provee al mercado interno, razón por la que hay retaceo en la distribución a las panaderías, supermercados y el sector gastronómico.
Varias pizzerías locales manifestaron su preocupación porque no les quieren vender harina que es la materia prima de su producto “sin harina no podemos hacer pizzas, que pongan un precio pero nos vendan” expresaron en Don Andrés, ubicada sobre avenida Sarmiento. La misma situación describió el propietario de “Charly and Black”, otro conocido local gastronómico sobre avenida Libertad. Además consideran que no es posible trasladar los aumentos al cliente “porque se termina vendiendo menos”.
Los proveedores venden de a “una bolsa” por vez y dicen no tener precios de referencia. En los supermercados se sintió el cambio de precios, pasando en pocas semanas de 10 pesos el kilo de la 000 a 24 en algunos casos y hasta 44 la leudante.
Precios
En números, la bolsa de harina subió de $275 a más de $700, en lo que va del año, algo similar ocurrió con la bolsa de almidón, que pasó de costar $570 a $720. De todas maneras, los panaderos todavía analizan los posibles precios del pan, ya que temen perder clientes. El programa provincial “Ahora Pan” otorga un beneficio en las facturas de energía eléctrica a cambio de no superar el precio del kilo en las panaderías.
