ECONOMIA. El Gas Licuado de Petróleo comenzó a probarse en grandes rodados. Permitiría recorrer 3.000 km sin necesidad de abastecerse. Ya hay 6 bocas de expendio.
Mientras en la Argentina se discute la conveniencia de la utilización del GNC en vehículos de gran porte, su competidor más próximo, el Gas Licuado de Petróleo, comenzó a irrumpir en este segmento con experiencias más que satisfactorias que permiten imaginar que un futuro muy próximo este combustible formará parte indispensable de la oferta para impulsar rodados de magnitud.
El empresario Raúl Persoaglia, titular de 5 de las 6 bocas de carga existentes al momento en el país y de igual número de talleres de colocación de equipos dedicados, reveló que instalaron un dispositivo de fabricación holandesa en un camión para hacerle un testeo durante seis meses.
“Ya recorrió 6.000 kilómetros con óptimos resultados”, afirmó en diálogo con el sitio especializado Surtidores.com. “Es un mix de 32% de GLP y el resto de gasoil, que permite un ahorro considerable ya que el gas cuesta casi la mitad de precio”, agregó.
El cambio de combustible se realiza de manera automática a través de una computadora ubicada en el transporte. “Pasa solo sin necesidad de una operatoria manual”, explicó el emprendedor.
