Autovía que no es tal: Se gastó 50 % más de lo presupuestado, debía traer más seguridad pero no fue así 

OBERA. Más allá de los excesos de velocidad que hacen necesarios la instalación de radares porque el curso de seguridad vial para obtener la licencia que se dicta desde hace más de diez años mostrando videos con mucha sangre, evidentemente no es suficiente; los accidentes frecuentes en esta vía de topografía complicada (curvas en pendientes) también tienen al factor “error de diseño” que influye. Para comenzar, la “autovía”no es tal. La autovía es un concepto nacido en la España devastada por dictador Francisco Franco, similar a las autopistas pero con menos requisitos de seguridad por cuestiones de costos, como ser pasos a nivel en forma de retornos, sin banquinas asfaltadas, etc. Hoy las autovías casi no difieren de las autopistas en el país donde nació el concepto, y poco en otras partes del mundo. En Oberá, por grandilocuencia de los dirigentes renovadores que la inauguraron gastando 50 % más de lo presupuestado para la primera y única etapa hecha de 1900 metros, denominaron “autovía” a una vía que por definición es rápida para luego poner un cartel de “máxima 50 km/h” (menos que una avenida convencional) y hasta poner un lomo de burro, que además está mal señalizado. ¿En qué cabeza cabe?, es una contradicción de conceptos.

Instalar semáforos en cruces sincronizados de tiempo simultaneo (todos en verde al mismo tiempo para la vía principal), donde le pisan más de lo debido para llegar al siguiente habiendo curvas y contra curvas con pendientes pronunciadas y siendo una vía periférica de ingreso (rápida) eran todas garantías de accidentes. Con 34 millones gastados, la obra debía traer más seguridad pero no fue así.

Por último, la autovía que para la ley nacional de tránsito es el equivalente a una “semiautopista” debe tener un guardarrail central como separador (no un cantero con flores y palmeras) para evitar justamente que un vehículo cruce de pista y choque a otro de frente tal como le ocurrió al remis y su pasajera este miércoles.

 

Pasó sobre el cantero central 

El siniestro vial se registró a las 10:15 en la autovía de acceso a la ciudad de Oberá, a la altura de la calle La Paz. Por causas que se investigan, colisionaron un Chevrolet Corsa dominio FQR325, que era conducido por Patrcia B. (23), quien llevaba como acompañante a Margarita B. (21), y un Fiat Uno dominio NED 278, afectado a una empresa de remises. El último vehículo mencionado se desplazaba al mando de Juan Carlos F. (69), y viajaba como pasajera, Perla Patricia R. (37). Producto del fuerte impacto todos resultaron con lesiones de distinta consideración, y fueron trasladados al Hospital Samic de Oberá.
El Corsa circulaba con destino al centro de la ciudad, y el Fiat Uno en sentido contrario.
La división Criminalística realizó los trabajos técnicos de rigor. El sumario judicial se lleva adelante en la seccional Tercera, dependiente de la Unidad Regional II. La división Seguridad Vial, y el Comando Radioeléctrico también trabajaron en el lugar.

 

El 19 de junio pasado, a las 5:40, en la intersección de la autovía de acceso a Oberá, y la avenida Domingo Berrondo; por causas que se investigan una motocicleta 150 centímetros cúbicos que era conducida por Rubén F. (50), impactó con otro rodado de la misma cilindrada, que iba al mando de Martín B. (22).

 

 

 

 

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