OBERA. Este martes se suspendió la sesión ordinaria del Concejo Deliberante tras realizarse una nueva reunión de comisión para tratar el veto del ejecutivo sobre el aumento del boleto. Tanto el lunes como el viernes hubieron conversaciones en el cuerpo deliberativo con posturas muy marcadas hacia un lado (Carlos Fernández) y hacia el otro (Ariel Chaves) en lo que se convirtió en una disputa renovadora.
El intendente había pedido por nota participar de una reunión con los ediles en el Concejo, cosa que se concretó este martes al medio día donde hubieron fuertes reproches por la poca comunicación con sus propios concejales. Fue para discutir las diferencias entre el estudio técnico realizado por ingenieros del municipio y el contratado por el Concejo a pedido del bloque oficialista que responde a Fernádez, que sirviera como base para el aumento aprobado de 12,50 pesos con tarjeta y 15,50 sin, pero que luego fuera vetado por el ejecutivo encabezado también por Fernández dejando mal parados a todos los ediles, en particular al presidente del cuerpo con quien ya tienen marcadas diferencias de cara a las elecciones del 2019.
Fuentes del segundo poder afirmaron que hasta el momento, para aprobar el veto, el intendente cuenta con el voto solo de sus fieles (Vitelli, Benitez, Reynoso); mientras que los restantes sostienen la postura de que el estudio realizado por la contadora Maira Carolina Steckler de Posadas (que costó 13 mil pesos) es suficientemente serio como para ahora volver atrás y que la sugerencia del propio ejecutivo de aceptar el veto bajando 50 centavos pero dejando abierta la posibilidad de revisión para incrementar nuevamente en octubre/noviembre implicaría otra vez llamar a Audiencia Pública a fin de año, cosa que quieren evitar dejando un solo aumento fijo para todo el año.
En cuanto al único concejal que no aprobó el cuadro tarifario ahora cuestionado porque haber estado ausente en la ciudad durante la sesión (aseguró que estaba en Buenos Aires por cuestiones de salud), dice no estar a favor del veto pero tampoco del cuadro aprobado y aún no sabe si se abstendrá fundamentando que no puede autorizarse aumentos sin condiciones de mejoras en el servicio.
Fernández necesita al menos 4 votos a favor del veto para imponer la tarifa de 11,80 con tarjeta y 15 sin ya que para refrendar el cuadro aprobado en el Concejo, los ediles requieren mayoría especial, es decir, las dos terceras partes de los votos, pues 5 contra 4 es mayoría simple. Esta tarde volverán a reunirse para definir posturas antes de la sesión que se realizará mañana.
