OPINION. Según los datos del INDEC sobre los índices de desocupación, en Posadas y alrededores hay unos dos mil nuevos desocupados. Lo que transforma a Misiones en la provincia con la más alta desocupación de la región NEA.
Rápidamente los legisladores Claudio Wipplinger (Trabajo y Progreso), Germán Bordón (Unión Cívica Radical) y Joaquín Olivera (Frente Renovador) junto con Héctor Gómez, secretario de la CGT, se expresaron por los medios «pidiendo» al Gobierno que «se ocupe»de la desocupación. Éstas declaraciones no dicen nada nuevo, solo buscan despegar a sus autores del gobierno nacional y provincial para el electorado.
Wiplinger, Bordón y Olivera personeros de los partidos del régimen le piden a sus aliados (en tanto le votan todas sus leyes) generar empleo apelando a la reducción del costo laboral y la competitividad para las empresas. Un discurso enteramente patronal que atenta aún más contra las ya deplorables condiciones laborales que viven la mayoría de los Trabajadores.
Si Las empresas misioneras lograron mantener sus jugosas ganancias fue porque el gobierno les permitió contratar trabajadores bajo condiciones de precarización, con contratos basura, salarios de miseria y en negro, cláusulas de presentismo que permitieron una super explotación, etc.
Como son parte de la clase empresarial, o personeros de ella, la salida propuesta por estos legisladores sería subsidiar y avalar exención impositiva para las Pymes y las grandes empresas. Es decir, la politica que el gobierno renovador viene aplicando hace 14 años y cuyo resultado es en el endeudamiento y el ajuste fiscal sobre las espaldas de la población trabajadora.
La exención impositiva nunca benefició a la clase trabajadora. Muestra de ello son los Dutty Shop y la industria del turismo, empresas que hicieron negociados jugosos que no dejaron nada en los municipios ni en la provincia. Vale decir que estas empresas se caracterizan por promover el trabajo precario.
Wiplinger, Bordón y Olivera no hacen más que buscar profundizar bajo un discurso electoralista la política de clase de todo el arco político patronal: pagar para seguir en relaciones y facilitar todo tipo de negocios con el capital extranjero y la burguesía local.
Comentario aparte merece el secretario general de la CGT Guacurarí, Héctor Gómez, que reconoce que en el comercio no se toman Trabajadores nuevos, pero que confía en el compromiso de los gerentes para que mantengan las fuentes laborales. Confesiones de la burocracia aliada de la política de ajuste que no movió un pelo ante los despidos masivos y que firmó el techo salarial del 18%.
Desde el Partido Obrero planteamos que la crisis del capitalismo la deben pagar los capitalistas. Que ante el cierre de empresas éstas deben ser ocupadas por los trabajadores en defensa de los puestos de trabajo. Promover el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Movilizar a los trabajadores en reclamo del pase a planta de todos los precarizados bajo convenio colectivo. La anulación del impuesto al IVA y la creación de impuestos a la industria papelera y maderera como Alto Paraná, a los secaderos exportadores de té, a las cadenas hoteleras y casinos y a la renta financiera.
Es necesario que los trabajadores lleven su voz y sus reclamos al Congreso Nacional.
Vamos con el Partido Obrero.
#EnDefensaDeLosTrabajadoresSiempre
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Olga Aguirre +54 9 376 469-4973
