La actividad económica acumuló una baja de 2,4% desde enero, y 5,7% la industrial

ECONOMIA. El indicador Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que releva el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) mostró una caída en septiembre del 3,7% comparada con el mismo mes del año anterior. Pero, además, mostró una reducción con respecto a agosto pasado, una tendencia que no se observaba en los últimos meses.

Así, la actividad económica acumuló una baja de 2,4% desde enero, según informó el INDEC.

Si se toma como referencia la medición sin estacionalidad, se verifica una baja del 0,8% en relación al mes anterior, lo que devolvió al indicador un rango negativo luego del alza del 0,2% que se produjo en agosto en relación a julio. Esto indica que la economía sigue sin repuntar.

La caída de 3,7% de septiembre es la novena consecutiva en el año y la tercera más fuerte luego de julio (5,6%) y junio (4,5%). El retroceso de la economía trepó a 2,4% en los primeros nueve meses del año, luego de datos acumulados de 2,2% para los dos meses anteriores.

Por otro lado, el indicador elaborado por el Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Argentina (UIA) calculado por el sector privado, reveló que la producción industrial en septiembre registró una caída del 7,6% respecto del mismo mes de 2015, la octava consecutiva. En tanto que frente a agosto mostró una baja del 1,6% en la medición desestacionalizada.

El estudio precisó que en el período enero-septiembre 2016 se acumuló una caída del 5,1% respecto a igual período del 2015.

La contracción en el nivel de actividad se observó en la mayoría de los rubros del sector industrial, tanto en septiembre como en el acumulado del año. La caída del nivel de actividad industrial del mes fue liderada por el sector de metales básicos (-22,8%) por la menor producción de acero, y también registraron caídas significativas la automotriz (-19,6%) por las menores exportaciones de vehículos (-19,2%), y minerales no metálicos (-15,4%) por la caída en la construcción.

Además, el Índice de Producción Industrial (IPI), que mide la actividad industrial calculado por el Centro de Estudios de Orlando Ferreres & Asociados muestra el dato más preocupante porque releva los datos de octubre a diferencia de los tres anteriores que son de septiembre.

Según este indicador, el nivel de actividad industrial tuvo un retroceso interanual en octubre de 5,7 por ciento. De esta forma acumula una caída del 3,3% en los diez primeros meses del año respecto a igual período de 2015. Con respecto de septiembre de este año el indicador experimentó una auspiciosa suba del 1,2 por ciento.

El retroceso de la producción industrial respondió a la mala performance del sector automotriz, que marcó una caída de 16,4 por ciento. En tanto, el segmento maquinaria y equipo evidenció, en el acumulado de este año, un descenso total de 7,8% anual, condicionado por la contracción acumulada del 14% en el sector automotor. La rama alimentos, bebidas y tabaco, la más relacionada con el consumo privado, registró un descenso de 7,8% anual y el rubro gaseosas volvió a obtener una caída al contraerse 11,9% en comparación con el mismo mes del año anterior.

«No se ven cambios significativos en los principales rubros, con la excepción del buen rendimiento de la industria química, que hagan esperar una sólida recuperación en los niveles de producción para el último trimestre del año», aseguró el informe.

Asimismo destacó que «los despachos de cemento también se suman a la serie de rendimientos negativos en el décimo mes del año al contraerse 17,7% anual, alcanzando una de las peores bajas del año», remarcó.

Este punto de los despachos de cemento debe llamar la atención al Ministerio de Hacienda y Finanzas que en septiembre pasado, cuando se conoció el crecimiento de ese rubro del 12,7%, envió a uno de sus funcionarios a la sala de prensa del ministerio para alertar sobre el comienzo de una reactivación de la economía que por el momento no se observa.

Estos datos negativos que muestran los tres indicadores de septiembre y el de octubre son producto de una caída generalizada en todos los rubros de la economía, entre los que se destacan los retrocesos en la industria, la construcción y el consumo privado.

En consecuencia, si el Gobierno aspira a que se cumpla la baja de 1,5% del PBI que proyectó para 2016 queda escaso margen para que comiencen a observarse datos positivos. En caso de no producirse el cambio de tendencia, también comenzará a correr riesgo la proyección de incremento de 3 por ciento del PBI estimado en el Presupuesto 2017. (Infobae)

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