BUENOS AIRES. Según un documento de “Latin Concensus Forecast”, de la consultora Focus Economics, Argentina cerrará el año 2016 con una relación de deuda externa sobre PIB del 32,1 por ciento, mientras que en 2015 fue del 23,9, una relación del 50% superior. El resto de la deuda se destinó a financiar el déficit público y el déficit comercial, hasta el momento las inversiones en infraestructura no han arribado al país.
La deuda emitida por el Estado Nacional y registrada en el boletín oficial, alcanza en lo que va del año a los 46 mil millones de dólares y 81 millones de pesos. Los primeros u$s 16,5 mil millones se destinaron al pago de los holdouts, otros u$s2.700 para recomprar cupones PBI. Unos u$s 5.000 millones para salir del cepo cambiario.
La deuda en letras del tesoro –LEBACS– asciende a 5,5 mil millones de dólares con el claro objetivo de contener el tipo de cambio, propiciando de esta manera el drenaje de capitales con motivos no transaccionales (especulación).
Se permitió a 8 provincias endeudarse por un total de u$s 6.000 millones, y a 8 compañías privadas y una empresa pública por otros 4,5 mil millones de dólares.
Días atrás el titular del Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Nación presentó el presupuesto 2017, en el que se prevé una autorización de endeudamiento al Poder Ejecutivo superior a los u$s 46.500 millones. Con destino “roll over” (refinanciamiento de deuda en vencimiento) se necesitarán unos 14 mil millones de dólares y otros u$s 15 mil millones para cubrir el déficit, estimado en un 4,2%, quedando liberados poco más de u$s 17.000 millones que aún no tienen destino cierto.
Es muy factible que un importante porcentaje de esta deuda de libre disponibilidad, tenga como destino las Reservas del BCRA a fin de cerrar la brecha de la Balanza Comercial (exportaciones menos importaciones), así como para lograr sostener el tipo de cambio que está estipulado cerca de los 18 pesos por cada dólar según el presupuesto.
