Siguen los accidentes en la Autovía que costó 3 millones por cuadra

Una onda verde mal sincronizada – faltaron semáforos por falta de presupuesto aunque costó 12 millones más

Por Eduardo Gabriel Jacquemín

INFOBER 91

Una joven de 17 años se encuentra en terapia intensiva con riesgo de vida y dos menores de 11 y 13 años resultaron con múltiples lesiones luego de ser embestidas por un vehículo en la conflictiva Autovía obereña.

Lo habíamos anticipado hace tiempo, cuando todavía solo era un proyecto, que sería una vía complicada debido a la ubicación de sus semáforos, las curvas y los cerros. Desde su inauguración ha habido numerosos accidentes en la misma. Cabe recordar que esta obra costó 34 millones de pesos (el presupuesto original era 22 millones), apenas tiene 12 cuadras de largo, cuando el proyecto decía en principio que llegaría hasta el Circuito, luego se mostró un video que aún está en YOU TUBE que comenzaría en el Cementerio Sueco (3 km), y finalmente costó 12 millones más (34) y apenas se hicieron 12 cuadras (3 millón por cuadra). Además no instalaron los semáforos del primer cruce, con Río Iguazú, Río Paraná y Río de la Plata (frente a Gradeneker) , según Cándido Saucedo, jefe de servicios generales de la empresa que realizó la obra de la autovía, porque no había presupuesto (¿) pero si se gastaron 12 millones extras, ¿Cómo es que no alcanzó para esos semáforos?. Dejaron un cruce peligroso que también ya generó accidentes.

Este último siniestro ocurrió el domingo alrededor de las 21:40 horas cuando tres jovencitas fueron embestidas frontalmente por un vehículo cuando intentaban cruzar la autovía en los retornos de la intersección con la Av. Juan Areco. Belén C. de 17 años permanece internada en terapia intensiva en el Samic de Oberá con riesgo de vida debido a fracturas de miembros interiores con hemorragia interna y conmoción cerebral, mientras que Valeria R. de 13 y Yesica C. de 11 años resultaron con múltiples lesiones luego de ser embestidas por un vehículo Ford F100 conducido por Juan B. de 54 años que circulaba en dirección Villa Svea – centro cívico, cuando por circunstancias que se tratan de establecer embistió frontalmente a las tres jóvenes que cruzaban dicha arteria. En el lugar trabajaron efectivos de la Seccional Tercera de Oberá y personal de criminalística.

Hasta este viernes, seguía en estado crítico la joven arrollada por una camioneta, peleando por su vida. Valeria R. (13) y Yesica C. (11) están fuera de peligro.

El conductor fue demorado y luego liberado al dar negativo en el alcotest. Sin embargo quedó supeditado a la causa por lesiones.
Peritos manejan dos teorías: una indica que las chicas conversaban y transpusieron la arteria sin mirar a sus costados. Otra manifiesta que llevaban puesto auriculares y no escucharon al vehículo, esto a juzgar por el hallazgo de sus auriculares, uno de ellos encendido.
Lo concreto es que la F100 venía a gran velocidad y al impactar contra las tres chicas, quedaron muy heridas y perdieron el conocimiento. Las menores de 13 y 11 años sufrieron múltiples lesiones, la de 17 fue diagnosticada con fracturas de sus miembros interiores, hemorragia interna y conmoción cerebral.

Hemos comprobado que en principio, la sincronización de los semáforos de la autovía está mal diseñada.
Las pericias de este accidentes no informaron si la camioneta pasó en rojo o en verde, pero si comprobamos circulando en cinco ocasiones por la misma que la onda verde viniendo desde el Samic hacia el centro está a sincronizada a 50 km/h o 60 km/h con el retorno del ex Serpentario (calle La Paz), pero desde allí hasta los cuatro semáforos de la zona conocida como el triángulo (donde fue este accidente), viniendo a 50 o 60 que sería la velocidad máxima permitida, se corta la onda verde y apenas se alcanza a pasar entre uno y dos de los cuatro semáforos, agarrando nuevamente el rojo, empero si se viene a 80 km/ se pasan los cuatro en verde, es decir la onda verde está hecha para más de la velocidad permitida. Esto es algo que los cotidianos conductores de la autovía ya lo descubrieron y por eso en ese tramo del triángulo, después de la curva llamada “de la muerte” aceleran aún más para que no les agarre el rojo y puedan pasar todos los semáforos, y mucho de los que no alcanzaron a acelerar de más y les agarra el rojo, simplemente lo pasan igual.

Esta sería la explicación del por qué la mayoría de los accidentes graves son en ese retorno para ingresar al complejo, sin mencionar que falta más control y radarización en la zona.

 

Hace un tiempo atrás, otro accidente terminó con un despiste en ese lugar donde los automovilistas pisan más el acelerador, la calzada no es ancha (no hay banquinas como debería haber), y para completar es una curva que reduce la visibilidad previo al puente Tuichá. Deberían estar sincronizados para que a 60, se puedan pasar sin problemas la onda verde en esa zona como en cualquier ciudad del planeta donde hay semáforos consecutivos. La ida entre el triángulo y la Av. Pincen para ingresar al Samic está totalmente desincronizada, pues se debe volver a esperar el rojo en pleno cerro frente al retorno del Ex serpentario, y luego volver a esperar en el cruce a Pincen.
Algo similar ocurre en los semáforos de la ruta 12 en Posadas donde también hay una total desincronización, y donde ocurren numerosos accidentes. Incluso, entre la rotonda y el arroyo Zaimán, la onda verde es simultánea durante un minuto, por lo que se tiene 60 segundos para hacer todo ese recorrido, y por ello lo vehículos de todo porte levantan entre 80 y 90 km/h haciéndola muy peligrosa, aunque a diferencia de la autovía obereña, el tramo mencionado carece de curvas y la visibilidad es mucho mayor.

Los cráneos que manejan los destinos de esta ciudad deberían (entre otros tantos ejemplos) ir a la Av. 3 de abril (de diseño similar a una autovía) en Corrientes y ver como es una onda verde a lo largo de 8 km (la autovía de Oberá apenas tiene 1,2 km), donde pudimos transitarla en horarios pico atravesando todos los alrededor de 50 semáforos en verde todos de encendido consecutivo hasta el puente que lo cruza a Resistencia.

Accidente en la autovía que pudo terminar en tragedia

Archivo El Territorio – Jueves 30 Agosto de 2012
Ocurrió al mediodía en el cruce de la avenida de Los Inmigrantes y el acceso al polideportivo, cuando el conductor de una camioneta debió esquivar a una moto que se cruzó de carril.

“La verdad que fue una desgracia con suerte, porque si uno mira cómo quedó la camioneta se da cuenta de que podríamos haber muerto. Pero salimos sin un rasguño”, reflexionó Roberto Da Silva (52), suboficial retirado de Gendarmería Nacional que ayer sufrió un accidente de tránsito cuando transitaba en su camioneta junto a hijo de 7 años y un vecino de 12.
El siniestro ocurrió alrededor de las 12.05 sobre la avenida de Los Inmigrantes, en el acceso al polideportivo municipal, a causa de un motociclista que se cruzó de carril de manera imprevista, por lo que para no impactarlo, el conductor de la camioneta lo esquivó y terminó chocando contra la base de una columna de energía eléctrica.A causa del golpe, el rodado quedó en posición invertida y a contramano. En tanto, el motociclista se dio a la fuga. Transeúntes y conductores ocasionales fueron los primeros en asistir a las víctimas, que pudieron salir del vehículo por sus propios medios. Todos tenían cinturón de seguridad, lo que atenuó las consecuencias del impacto.
Ante el escape de combustible, asistió personal de la División Bomberos de la Policía y personal de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo) debió interrumpir la corriente de energía de las jirafas del lugar. Por prevención, Da Silva y los menores fueron derivados al Hospital Samic, aunque fueron dados de alta ya que no presentaban lesiones. “Pasaron un par de horas y me empezó a doler un poquito la rodilla, pero no es nada. Mi hijo ya está jugando con los amigos, y el vecinito también está bien”, detalló el hombre.
En diálogo con El Territorio, relató que antes del accidente se dirigía desde el centro a su domicilio en Villa Svea; cien metros antes, el semáforo del acceso al polideportivo dio verde y cuando estaba por pasar a los vehículos que transitaban por el carril contrario, la moto se abrió de golpe y tuvo que dar un volantazo. “No me quedó otra sino chocaba la moto, que lo único que recuerdo es que era roja. Siento un poco cómo quedó la camioneta, una F100 modelo 66 que la tuve un año parada haciendo refacciones y quedó nueva”, lamentó.
De todas formas, reconoció que “lo importante es que mi hijo y el vecinito están bien, el resto tiene arreglo”. El accidente se produjo en un tramo de la autovía, donde a diario se observa conductores que no respetan el semáforo.

Alertan sobre falta de semáforos en sector de la autovía de Oberá

Archivo: Martes 25 Septiembre de 2012

No se instaló el que estaba planificado por falta de presupuesto y las altas velocidades generan preocupación. Ya hubo accidentes.

Vecinos de la Avenida de los Inmigrantes manifestaron su temor por la excesiva velocidad que adquieren los vehículos que transitan por la autovía, sobre todo en sectores que no cuentan con sistema de semaforización.
Uno de los tramos más complicados se ubica en el cruce de las calles Iguazú y Río Paraná, a metros de la sede local del Pami, donde ya se produjo un accidente fatal. Allí se colocó un lomo de burro, luego del cual comienza el tramo más peligroso.En tanto, desde la empresa responsable de la obra señalaron que previeron la colocación de un semáforo en el lugar, aunque desde la comuna indicaron que no disponen de presupuesto.
Al respecto, el vecino Gertulio Viana alertó sobre la alta velocidad que imprimen muchos conductores en dicho tramo de la arteria recientemente inaugurada.“No hay semáforos y sacaron los lomos de burro, lo único es un cartel de ‘prohibido girar en U’, pero eso no alcanza y asusta lo rápido que andan. Personalmente hablé con los concejales (Jorge) Motta y (Daniel) Behler sobre la necesidad de poner semáforos, pero no hay novedades”, detalló.
A ambos lados de la avenida hay paradas de colectivo urbano, pero no existen calles colectoras e implica un riesgo para los transeúntes. “Muchos chicos tienen que cruzar la avenida para ir a la Escuela 304 de un lado o al Colegio Concordia del otro, y es muy peligroso. Antes por lo menos había lomos de burro y eso hacía mermar la velocidad. Pero ahora ni eso”, indicó el vecino.

Llamado de atención
Por su parte, Cándido Saucedo, jefe de servicios generales de la empresa que realizó la obra de la autovía, reconoció que “está prevista una boca para un semáforo, pero nos dijeron que no había presupuesto para otro semáforo y entonces se dejó ahí, y es lamentable”. Además, reconoció que muchos conductores transgreden las normas de tránsito, a pesar la semaforización de la autovía.“Llamamos a la reflexión para que respeten las velocidades máximas. Ya hubo dos accidentes, en el primero tumbaron una farola y ahora una columna. En cualquier momento puede ocurrir una desgracia”, alertó.

Alta velocidad
La semaforización de la autovía también trajo aparejado el incremento en las infracciones de tránsito, por lo que la comuna dispuso el control con inspectores.El cruce de semáforos en rojo y el exceso de velocidad son las principales causas de las multas. Además se produjeron accidentes por la imprudencia de algunos conductores.Los vecinos de la zona alertaron que las infracciones de tránsito son contínuas, lo que fue corroborado por el director de Inspección General de la Municipalidad, Carlos Gross.“Es preocupante por la alta velocidad que están imprimiendo algunos conductores en la autovía. Es un problema y necesitamos la colaboración de la comunidad para que esta gran obra no se transforme en algo negativo”, señaló.El funcionario precisó que “con el afán de llegar a la luz verde sobrepasan los 60 kilómetros por hora permitidos, por eso las infracciones son por cruzar con luz roja y acceso de velocidad”. Agregó que los semáforos están sincronizados para traspasar la “onda verde” a 60 kilómetros por hora.

Perdió una oreja en un accidente

Archivo: Primera Edición 22/12/2012

Un motociclista de 16 años sufrió la pérdida del pabellón auricular derecho tras chocar contra un colectivo en la ciudad de Oberá, informó la policía.
Un menor de 16 años habría protagonizado un accidente contra un colectivo del transporte urbano, cuando viajaba en moto en el acceso por la autovía a Oberá.
Aparentemente se fue del lugar y luego debió ser hospitalizado con una grave lesión que le causó la pérdida del tejido del pabellón auricular del lado derecho.
El hecho se registro este viernes, cerca de las 22,45 horas sobre la autovía, frente al lavadero de la empresa de transportes de pasajeros “Capital del Monte”.
Oscar B. de 53 años, chofer del colectivo de transporte de pasajeros de la Línea urbana Capital del Monde de Oberá, denunció que minutos antes un motociclista habría embestido en la parte de atrás del colectivo  que conducía.
Que luego de verificar el conductor se levantó y se dio a la fuga en la motocicleta.
Posteriormente tras averiguaciones practicadas se logro establecer que esta persona habría ingresado al Hospital Samic acompañado por su padre  Jorge M. de 39 años, donde los profesionales diagnosticaron que el joven identificado como Jorge  M. de 16 años había sufrido una pérdida importante de tejido en la zona del pabellón de la oreja derecha.

Foto: Daniel Villamea (El Territorio)verimg autovia obera dos

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