En los casi nueve años que Rindfleisch lleva gobernando esta ciudad, nunca hubo tanto desencanto y malestar manifestado en todos los medios incluyendo las redes sociales hacia el intendente. Al parecer, a raíz de la difusión de la “calderita” de boca del propio Rindfleisch, muchos se despertaron.
Se le permitió de todo. Años de veranos sin agua y la culpa era del arroyo Ramón, no de la falta de inversiones y los desvíos de fondos para “turismo”.
Pero no importaba ya que siempre pareció que para el obereño promedio, el turismo era más importante que el agua potable, pues ni siquiera los socios que sufren los cortes recurrentes del líquido vital se acercaron a votar en cada una de las elecciones de la Cooperativa Eléctrica. Los votos llegaban en camionetas acarreados como ganado.
El parque termal fue inaugurado con todo el circo renovador hace apenas un mes, con la infaltable presencia del gobernador. No fue importante cuantos millones se gastaron ni de que manera o quienes hicieron las obras. Lo relevante fue que “tenemos” parque termal para vivir del turismo, promesa hecha en 2003 que después de tantos años y millones de pesos gastados; se había hecho realidad…
Pasaron dos semanas y lo que era previsible para quienes seguimos el tema de cerca, se hizo presente antes de lo esperado. La bomba que alimenta las tres piletas inauguradas, se quemó. Algunos entendidos aseguran que las bombas están preparadas de manual para soportar cuatro atmósferas (40 metros) pero están a nueve (90 metros) causando la presión adicional que las bombas se quemen. Gente que trabaja en el lugar asegura que se debe a tantas horas diarias de funcionamiento de las mismas.
No tenemos certeza técnicas, pero es impresentable que después de tantos años siga pasando lo mismo una y otra vez.
Desde que empezó esta aventura millonaria de un parque termal con agua bombeada; todos los años hubo problemas con las bombas. Incluso llegó a estar casi un año sin extraerse agua del Acuífero debido a que la bomba de 140 m3 se había quemado y estaba en Buenos Aires a la espera de su reparación. En su lugar pusieron la otra de 80 m3 y ésta funcionó unos días hasta quemarse también.
Ahora ocurrió lo mismo, se inauguró el “pseudo parque termal” con la bomba UNO, funcionó algunas semanas y se quemó. La sacaron y en su lugar pusieron la bomba DOS, anduvo dos días y chau… ¿Hasta cuando se seguirá gastando plata en este eterno experimento fallido?
Mientas este festival millonario llamado “termas de la Selva” continúa, en Oberá no hay agua ni para bañarse.
Pero el malestar de los obereños no fue porque las bombas se “jodieron” otra vez, más bien se dio a partir de que el intendente con toda naturalidad diga que el parque termal sigue abierto ya que calientan el agua con una “calderita”.
Rindfleisch acostumbrado a tanta impunidad, a que nadie lo controle ni le exija explicaciones, contó con plena liviandad que aunque la bomba no funciona, calientan el agua una y otra vez de manera artificial.
Esta desfachatez sorprendió y molestó a varios, incluso algunos periodistas que suelen entrevistarlo. Durante la pausa radial, según nos han contado, se agarraron la cabeza diciendo “tito es un pelot…”.
“Nadie cree en el producto”…
Por otra parte, los desencantados operadores turísticos y hoteleros de la ciudad también mostraron su malestar ante tanta falta de seriedad por parte del intendente.
Consultamos a Carolina Ostrorog, gerente del Hotel Cabañas del Parque, al respecto de cómo afecta su rubro y su respuesta la motivó a escribir una carta abierta a la comunidad que reproducimos en página dos.
Su respuesta a INFOBER fue:
“El turista termal generalmente es fanático de la actividad y recorre destinos conocidos primero y cuando se le van terminando las opciones, comienza a buscar lugares nuevos, como Oberá.Si obtiene un buen servicio, vuelve repetidas veces y cada vez por más tiempo. Pero si lo engañamos, no viene más y nos recomienda mal a todo su entorno.
Ese comportamiento es una constante en turismo. No hay que ser muy genio para saber eso. Oberá está quedando mal conceptuada.Y vos sabrás que una cosa es posicionar un nuevo destino, o imponer un nuevo producto, u ofrecer algo de “cero”; otra cosa es dar vuelta una mala percepción. Cuesta el doble y no hay folletería o web que te salve. Estamos quedando muy mal parados con turistas, público local, agencias de turismo locales y de otras ciudades.Imaginate que las agencias necesitan una nueva propuesta para vender. Así como las tiendas de ropa renuevan sus colecciones, las marcas de alimentos cambian el empaque y hasta la industria farmacéutica colorea sus remedios para agradar; así, el agente de turismo necesita nuevos destinos para ofrecer. Oberá es una buena opción…. bueno, sería una buena opción.A éstas alturas no importa si el agua es caliente de la tierra o se calienta con calderas. Hay mercado para todo. Lo que si es un pecado, es la interrupción de la oferta. Imaginate que las agencias armen el paquete, se capaciten, impriman folletería, suban la información a sus paginas, hablen con el potencial cliente, vendan y de repente no exista el servicio…. Es una burla!El resultado es que esa agencia no nos ofrece NUNCA MÁS. La continuidad de la oferta es la clave. La estandarización del servicio es la garantía.
Cuando un cliente se familiariza con un lugar pasa lo mismo que cuando nos fidelizamos con una marca. Compramos siempre lo mismo, porque nos da sensación de seguridad. Cuando no hay esa sensación… imaginate el resultado.Mi bronca pasa porque hay destinos que tienen un riesgo intrínseco de discontinuidad; ejemplos: Saltos de Moconá, donde la altura del río es un factor incontrolable, o los hielos del Glaciar Perito Moreno, que pueden caer o no durante tu paseo. Pero cuando tenés 10 años de tiempo para planificar, pensar, organizar un nuevo destino turístico, no hay lugar para el error. En ese caso solo hay negligencia, falta de interés, impericia, “gato encerrado” de que se hizo con lo invertido”.
“Es imperdonable lo que han hecho y las consecuencias que ello traerá. Total… quien hizo mal, u omitió de hacer bien, terminará su gestión y se irá libre de culpas. Es a vos y a mí, y a toda la ciudad que nos están faltando al respeto. ¿A quién crees que le vamos a convencer de que Oberá tiene termas que realmente funcionan?”…
Carolina concluyó diciendo “Nadie cree en el producto”.
A Las Grandes Agencias De Turismo “No Les Interesa Oberá”
A partir de la carta abierta que escribiera Carolina Ostrorog, hubieron repercusiones entre ellas por parte de la Licenciada en Gestión Turística y Hotelería Noe Chijanoski (obereña que vive en Córdoba), quien dijo: “Es tan cierto todo lo que decís (Carolina), y yo lo viví en carne propia cuando tuve la oportunidad de hablar con agencias de afuera de Buenos Aires, que me decían que NO LES INTERESABA OBERÁ por el hecho justamente del engaño o de la poca seriedad con que se ofrecía este posible producto turístico o nuevo destino turístico si se lo quiere llamar o mejor dicho si algún día se lo podrá llamar así, porque a estas alturas con las manoseadas que han hecho con las inversiones y las instituciones será muy difícil revertir tal situación…. Con este tema del agua termal o no termal ya es el colmo de los colmos, esto de las termas lastimosamente fue, es y será una pantalla política de esta gestión, solo para decir que se cumplió con lo prometido hace 8 o 10 años atrás en las campañas de elecciones a intendente, mientras que en algunos barrios falta algo tan fundamental como el agua, siguen sucediendo cortes de energía eléctrica, los pozos de las calles, entre otras cosas urgentes a solucionar….. ya nada sorprende de toda esta gestión…. lo que si seria una lastima es que el pueblo haga vista ciega, oídos sordos y que sea mudo… que no seria de extrañarse porque siempre somos unos pocos, los mismos de siempre que salimos a decir lo que nos parece que esta mal o mejor dicho que están mal y el resto ya ni caso hace así como nos catalogan “los quilomberos de siempre”… aunque este lejos de mi ciudad natal sigo siendo Obereña y siempre voy a hacer lo posible para que si en algún punto puedo ayudar para que las cosas mejoren lo voy a hacer…” finalizó.
Fuentes internas del parque termal contaron que el mismo sábado, es decir dos días después de colocada la segunda bomba (estuvimos el viernes y no estaba funcionando); ésta dejó de funcionar y tuvieron que sacarla otra vez. El domingo el agua se calentó con el sol radiante del día, y por la tarde noche la caldera hizo el resto del trabajo. Ambas bombas fueron enviadas a Buenos Aires para OTRA VEZ ser reparadas. Luego las traerán y veremos cuanto duran.
Mientras que Termas de la Selva se sigue “tragando” plata; de las canillas de los más de 15 mil hogares obereños sale un leve chorro de agua sin presión o en algunos casos no más que aire.
La CELO informó que a causa de problemas en la cañería de impulsión (se rompió el acueducto); hubo un corte total en toda la ciudad. No se pudo bombear agua del Ramón durante varias horas y como la reserva es casi nada (debido a que no se construyen CISTERNAS de gran capacidad), solo los tanques de cada vecino; la restauración del servicio lleva varios días, estando más perjudicados aquellos barrios altos donde la presión es mucho menor. Incluso Julio Ansin, en comunicación telefónica con el programa “Nunca es Tarde” reconoció que seguirán habiendo cortes de agua en todo el verano aún cuando el arroyo Ramón tenga buen caudal, el problema es que NO HAY CAPACIDAD DE BOMBEO dijo… Es decir, no se invirtió en infraestructura.
Ahora algunos obereños pareciera que se están despertando luego de tantos años de estar dormidos… No hay agua, las bombas del Acuífero se quemaron otra vez, el parque termal funciona con agua recalentada con caldera y las grandes agencias de turismo ya no tienen ningún interés en Oberá.
¿Faltará mucho para que los restantes se despierten?


La gente se queja, pero cómo llegan los políticos al poder ? Alguien los tiene que votar…Bueno, ahora es cuando hay que difundir no solo las cosas que están mal, si no la conciencia y responsabilidad del voto y enseñarle a la gente a votar por convicción y no para pagar favores !!!
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Viviana, todo el tiempo hacemos educación y conciencia cívica en nuestro medio, en cada una de las notas.
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