Miguel Angel Morales, vecino y frentista de la calle Finlandia, pese a su invalidez física, actúa como un ciudadano, exigiendo sus derechos y por sobre todo, exigiendo que NO LO ESTAFEN.
Miguel, como muchos recordarán, inició una causa judicial contra el municipio por las obras de cordón cuneta y empedrado pésimamente hechos, los que pretenden cobrarle tanto a él como a sus vecinos.
En la edición nº 33 de INFOBER, publicamos todo lo referido al tema, y la causa judicial iniciada, que aún está en proceso.
Ahora, Don Morales nuevamente se ve en la necesidad de recurrir a la justicia por lo que considera el avasallamiento municipal en el cobro de tasas, de manera arbitraria y confiscatoria. Lamentablemente, otra vez Miguel no cuenta con el apoyo de todos los vecinos obereños para tal reclamo, pues la mayoría que a la hora de votar, elige a los mismos pero después SE QUEJAN, dice que es mejor pagar aunque esté sobrevaluado que contratar un abogado y exigir que no lo estafen. Un concepto popular muy compartido aunque propio del vasallo de la edad media, solo que en aquella época, no había abogados, se debía hacer lo que decía el rey guste o no. Ahora sí los hay, pero el pensamiento de la plebe obereña es el mismo.
Don Miguel es uno de los pocos que, afortunadamente, no piensa ni actúa así.
En enero de este año, la municipalidad sorprendió a sus vecinos con el aumento desmesurado en el cobro de tasas municipales.
Evidentemente hace falta caja para mantener a tantos empleados, porque prácticamente después de las elecciones pasadas, casi no se hicieron obras. Apenas se observa la culminación del empedrado de calle Perú, pero apenas son poco más de 300 metros, y tardaron meses para terminarlo. La avenida Picada Vieja todavía está en espera, pues después de casi un año, sigue igual de avanzado: unas pocas cuadras con cordón cuneta y nada más. Si no se están haciendo obras, ¿por qué la municipalidad duplicó o más las tasas? ¿En que gastan los recursos?
Hubo cambios en el Código de Planeamiento que determinaron que sectores que figuraban como rurales pasen a urbanos, entre otros. Aumentos de hasta el mil por ciento se registraron en la Tasa Retributiva a la Propiedad Inmueble que generó una avalancha de quejas y reclamos por parte de los contribuyentes en ese momento, pero después nada.
De esta forma, un terreno de dos hectáreas y media ubicado sobre ruta Provincial 5, en inmediaciones de la Unidad Penal Dos, de 50 pesos anuales pasó a tributar a 500, es decir, mil por ciento de aumento. También se incrementó sustancialmente la tasa de los terrenos baldíos, que de 120 se elevó a 500 pesos.
Se debe recordar que la municipalidad no tiene potestad para cobrar impuestos. Solo puede cobrar tasas, es decir, por un servicio de limpieza o barrido, recolección y alumbrado, lo que en Buenos Aires llaman ABL.
Sin embargo, el municipio de Oberá brinda en los barrios, sobre todo los más alejados como Villa Sixtem Vik, solo uno de esos servicios y tres veces por semana: Recolección de basura.
El alumbrado lo cobra la CELO, y barrido bien gracias. Podríamos agregar mantenimiento de caminos terrados en los barrios, trabajos que dejan mucho que desear. Empero donde hay pavimento (asfalto u empedrado) no se debería entonces cobrar tan elevadas tasas, ya que los frentistas deben abonar aparte por estos pavimentos, aún cuando fueran pésimos trabajos hechos.
En cuanto a zonas rurales, el único trabajo municipal refiere a mantenimiento de caminos. Dos o tres veces por año pasa una motoniveladora. Alumbrado no hay, recolección tampoco y menos barrido, pero deben pagar altas tasas municipales.Por esto, Don Morales, que vive al final de la calle Finlandia, ahí donde parece que la civilización termina, la iluminación es de tenue a oscuro, y se ven más monte que urbanización; inició una medida cautelar exigiendo al municipio que deje sin efecto tal cobro excesivo de tasas.
En el recurso judicial relata que no se entiende cual es el criterio en el cual se basan los ediles para autorizar este aumento, ya que elevaron el valor fiscal de su terreno de 40 mil pesos a 49 mil en un año, con la misma superficie edificada.
Durante el año 2009, la superficie construida era la misma que en 2011 (50 m2), sin embargo la cotización fiscal de la misma era de $1.575, pero luego en 2011 pasó a $40.775.
Entonces pagaba alrededor de 40 pesos anuales en 2009. Pasó en 2011 a pagar 250 por el nuevo valor fiscal. Dado que lo hizo en tiempo, le reconocieron una bonificación que dejó el pago en 192 pesos. Ya fue mucho, pero pagó.
Ahora, tan solo un año después, vuelven a cotizar el valor fiscal del inmueble sin la visita de ningún martillero ni agrimensor, y la factura de la tasa alcanza los 450 pesos en este 2012.
A esto, la municipalidad además pretende cobrarle el empedrador más el cordón cuneta, que también sobrevaluado, está pésimamente hecho, y espera el proceso legal correspondiente, como ya lo hemos publicado antes.
La solicitada medida cautelar innovativa para que la municipalidad deje sin efecto el cobro de este incremento que, además, según Morales es inconstitucional, ya fue presentado en el JUZGADO DE 1ra. INSTANCIA EN LO CIVIL Y COMERCIAL Nº 1, de calle Buenos Aires Nº 193 esq. San Martín, a cargo del Juez DR. RICARDO ALFREDO CASSONI. Por ahora, se espera el llamado de audiencias.
Cabe destacar que, en el caso de dictaminar que se deje sin efecto, en el caso del contribuyente Miguel Morales, el cobro excesivo de la tasa municipal de este año, no solo sería un precedente para que otros hagan los mismo, además dicha acción judicial evidenciaría la inconstitucionalidad del cobro a todos los otros 15 mil contribuyentes que ya pagaron el aumento.
