Telecabinas de Salto Encantado: 9 millones de pesos, 5 años de retraso y la obra no termina

El presupuesto se triplicó
La empresa que ganó la obra no tiene experiencia y cometió muchos errores

En mayo pasado, otra vez el anunciaron que la obra del teleférico en Salto Encantado estaría listo en 45 días. Pasó casi todo un año mas y aun no concluye. Ya en ese momento pudimos comprobar que las columnas metálicas que soportaran los cables mostraban oxidación dado el tiempo que hacen están sin terminar.

El nuncio fue con bombos y platillos y como ya nos tiene acostumbrado el gobernador misionero, Maurice Closs, cada vez que se encuentra entusiasmado, lo publica en las redes sociales. “Visiten Salto Encantado, habilitamos el nuevo drugstore. Para Julio se vienen las telecabinas!!!”, decía el gobernador misionero en su cuenta de Twitter, allá por el 2012.

No hay fecha cierta de terminación y a fines del año pasado hubo graves problemas por el desplazamiento y desplome de una de las bases de hormigón de una de las torres en el fondo del cañadón “por errores de medición” que obligaron a la empresa contratista a construir todo de nuevo.
La obra comenzó en agosto de 2010 y tenía un plazo de diez meses de trabajo, es decir que debió estar terminada a finales de 2011, considerando incluso retrasos “normales”. Las cabinas traídas de Suiza están siendo ensambladas en el predio lindero a la obra.

Desde entonces su final se vaticinó muchísimas veces, pero en la práctica lleva cuatro años de retraso por un sinnúmero de problemas, incluidos los que provocaron que el agua literalmente se lleve las bases de hormigón.
Los presupuestos también se triplicaron en este tiempo. Se previó en principio una inversión de cuatro millones de pesos; en 2012 se dijo que ya se llevaban invertidos nueve millones, y a estas alturas se desconoce el monto total que terminará pagando el Estado provincial, es decir, todos los misioneros.

Complicaciones
Los cuatro años de retraso tendrían su causa en el empecinamiento oficial por darle la obra civil a la empresa RBM SRL, una de las contratistas misioneras preferidas de la gestión de Maurice Closs.
Dada la complejidad de los trabajos que se encaran, distintos hubieran sido los resultados en caso de encargarle el total de la obra -civil y electromecánica- a la firma Ingeniería Secul Bariloche (IBS), a la que la Provincia contrató sólo para la última parte del proyecto, es decir, la construcción de la telecabina y el montaje final.
La empresa Secul Bariloche es una firma de renombrado prestigio en la construcción y montaje de medios de elevación en toda Latinoamérica, pero el Gobierno provincial prefirió derivar todo el trabajo de obra civil (que incluye las bases de hormigón, de vital importancia para la seguridad del proyecto) a la antedicha RBM SRL, pese a su poca experiencia en un rubro tan específico.

“Los tiempos de la política no son los nuestros. La telecabina quedará montada cuando confirmemos que se puede concluir con total seguridad”, refirieron desde la empresa rionegrina, con contundencia.

“Hubo un error en la medición”
El ex subsecretario de Gestión Estratégica y actual ministro de Turismo de Misiones, Sergio Dobrusin, dio detalles a al diario Primera Edición sobre los problemas registrados con la contratista civil de la obra por “errores en las mediciones”.
“Hubo un problema a fines del año pasado, estaban mal ubicadas unas bases y se corrigió. Están en este momento terminando el plan

A pesar de ello la empresa RBM sociedad de Responsabilidad Limitada, recibió los pagos en tiempo y forma. Triplicando su presupuesto, desde 2010 (cuando comenzó la obra) hasta este 2015, donde la misma se encuentra inconclusa.

En tanto la excusa por parte de uno de los impulsores de la idea, el Ministro de Turismo Sergio Dobrusin, dijo que hubo “errores en la medición”. Por este yerro, debieron empezar todo desde cero las columnas para el transporte de las telecabinas.

Luego de estas fallas, propios y ajenos al Gobierno renovador, señalan la inexperiencia de RBM, en construcción y montaje de en medios de elevación. En este sentido cabe recordar que en la Argentina existen compañías con amplia experiencia en este tipo de transportes. Es el caso de la firma Ingeniería Secul Bariloche. Esta empresa es de renombrado prestigio en este tipo de construcciones, pero el Gobierno provincial prefirió derivar la obra a una compañía con inexperiencia en el rubro.

Hay que resaltar que la compañía RBM S.R.L, es una de las favoritas del gobernador Maurice Closs. En su página web señalan que construyeron la Escuela de Suboficiales de la Policía de Misiones, la Escuela Nº 875 de Puerto Iguazú; la Escuela Nº 690 de Puerto Esperanza, la ampliación de la Nº 722, también de Iguazú, entre otras obras multimillonarias.

No es novedad que las empresas constructoras son un sistema utilizado por la mayoría de los gobernadores, como para hacerse de “ahorros” extras. Eligen a cuatro o cinco; las construcciones más importantes son para las empresas más allegadas al poder político y luego, según cuenta la “leyenda”, reparten porcentajes dinerarios (según el monto de la obra). A valores actuales fuentes de la construcción hablan de ente un 7 a un 10 por ciento del total del prespuesto ¿Será este el caso?10255928_10201889945878286_1166007424064728032_n 10255928_10201889945918287_6209456604497102078_n 10322788_10201889945958288_2302859885724791781_n (1)

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