Guillermo Leumann, titular de la empresa Tipoka, concesionaria del transporte público de colectivos en Posadas, Garupá, Candelaria y Oberá, además integrante de FATAP, anticipó que peligra el pago de sueldos de choferes por atrasos en compensaciones y subsidios a los que calificó como “irrisorios”.
Según explicó de reclaraciones a Radio República, el problema atraviesa a buena parte del interior del país por falta de reconocimiento real de costos y demoras en las subvenciones estatales.
En el caso de Posadas, el empresario se quejó sobre los aportes municipales al sistema integrado señalando que las cuatro empresas (todas del grupo Zbikoski) reciben apenas entre 2 y 2,5 millones de pesos mensuales en concepto de subsidio general, mientras que el boleto de 1.380 pesos está entre los más bajos del país.
A esa ecuación le sumó otro frente delicado: el aumento del combustible, la dificultad para conseguir precio cierto en algunos abastecimientos y la nueva pauta salarial firmada en marzo, con retroactivos incluidos. Según expuso, la combinación de esos factores deja a las empresas sin margen financiero inmediato. La definición más fuerte de la entrevista fue directa: no saben qué puede pasar “este miércoles” porque no cuentan con recursos suficientes para atender la nueva obligación salarial.
El empresario también criticó la expansión de gratuidades sin compensaciones proporcionales y el crecimiento del transporte informal en referencia a las aplicaciones de UBER y Didi que consideró competencia desleal.
