¿QUÉ QUERÉS ALMORZAR? ¿ADORNI O LOS RUSOS?


     Una cortina de humo es una técnica de manipulación utilizada en política y en medios de comunicación para desviar la atención pública de una crisis o de un escándalo hacia otro asunto. Se genera ruido para que se hable de otra cosa y no de lo que un gobierno no quiere que se siga hablando.

    En las últimas horas nos enteramos que un consorcio de periodistas internacionales llamado “openDemocracy”, con datos basados en documentos filtrados, reveló que una red rusa habría pagado 283 mil dólares para “inyectar” artículos críticos a la gestión del presidente Milei en medios argentinos. Dicen que hubo ofertas a comunicadores y usuarios de redes sociales, a quienes se les propuso pagos en criptomonedas a cambio de difundir contenido político guionado desde el exterior.

    A todo esto, el jefe de gabinete Manuel Adorni ¿ya explicó porque su nivel de vida es incompatible con sus ingresos, porqué tiene propiedades que no declaró y cómo es eso de que su mujer viajó en el avión presidencial?

     En 1.990 Hollywood filmó “La hoguera de las vanidades”, una película basada en el libro homónimo del periodista estadounidense Tom Wolfe, con Bruce Willis, Tom Hanks y Melanie Griffith. Tom Hanks es un corredor de bolsa que tiene una amante, Melanie Griffith. Una amante que atropella con su auto a un chico negro, que queda en estado de coma. A partir de ahí todos culpan a Tom Hanks porque el auto era de él y el tema, un joven blanco con guita atropella y casi mata a un chico negro, genera un linchamiento mediático del que participan políticos, periodistas, artistas y el público en general. Bruce Willis hace de uno de los periodistas que sigue el caso. En cierto momento Hanks, que se hace muy famoso y no puede ni caminar por la calle porque los blancos racistas lo “aman” por atropellar a un negro y los negros lo odian, se escapa en un subte y ahí lo sigue el periodista que interpreta Bruce Willis. Hanks le cuenta lo agobiado que está y le pregunta: “Por qué soy tan importante”. Y el periodista le responde: “Vos no sos importante. Sos el almuerzo de hoy. Dentro de una semana nadie se va a acordar que almorzó hoy”.

    ¿Qué querés almorzar hoy?

     ¿Adorni?

     ¿O los rusos?

Walter Anestiades