Cada $3 que cargás, $1 es impuesto

El precio del combustible en Misiones ya supera los $2.200 por litro. Detrás de ese valor, más de un tercio corresponde a impuestos.


Un informe elaborado en base a datos de la Cámara de Combustibles de Mar del Plata muestra que, sobre un precio de referencia de $1.921 por litro, $689 son tributos. Es decir, el 35,9% del valor final que se paga en el surtidor va al Estado.


En términos simples: de cada tres pesos que se pagan por nafta, uno no es combustible, es carga impositiva.


Los impuestos se distribuyen en tres niveles. A nivel nacional, el Impuesto a los Combustibles Líquidos representa cerca del 16% del precio, el IVA alrededor del 14% y el impuesto al dióxido de carbono cerca del 1%. En conjunto, estos tributos explican aproximadamente el 31% del valor final y son iguales en todo el país.



A esto se suman los impuestos provinciales y las tasas municipales.



En Misiones, el impuesto a los Ingresos Brutos tuvo una modificación reciente. Desde enero de 2026, la alícuota mayorista bajó del 4,5% al 1%. En el tramo minorista, las estaciones de servicio pueden tributar el 2,5% sobre el total de ingresos o el 4,5% sobre el margen.



Sin embargo, el impacto de esa reducción es limitado en el precio final.



El punto más difícil de precisar son las tasas municipales. No existe un registro público unificado que detalle cuánto cobra cada municipio por litro de combustible. Cada comuna fija sus propios valores mediante ordenanzas, y en muchos casos esa información no está disponible de forma accesible.



Esto genera un escenario de falta de transparencia: se sabe cuánto se paga a nivel nacional y provincial, pero no con exactitud cuánto corresponde al nivel local.



En la práctica, la carga impositiva total en Misiones supera el 34% del precio del combustible, aunque ese porcentaje es un piso, ya que no incluye el impacto completo de las tasas municipales.



Además de los impuestos, hay otros factores que explican por qué en la provincia se paga más que en otras zonas del país. Entre ellos, los costos logísticos por la distancia a las refinerías, la carga impositiva provincial y la presión de demanda en zonas turísticas.



En ciudades como Posadas, la nafta súper ronda los $2.120, mientras que en el norte provincial, como Puerto Iguazú, los valores son aún más altos, impulsados por el turismo y la menor competencia.



Mientras no se publiquen de forma clara y centralizada las tasas municipales, los consumidores seguirán pagando el combustible sin conocer con precisión cuánto del precio corresponde a cada nivel del Estado.

Por Daniel Orloff