Desde Uatre estiman que cerca del 50% de los trabajadores rurales misioneros emigró ante la falta de trabajo y los bajos salarios en la actividad yerbatera por la desregulación de Nación al Inym.
Así lo advirtió el subdelegado regional de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Carmelo Rojas, quien en diálogo con LT 17, aseguró que la desregulación en el sector y los bajos precios causa un éxodo de tareferos al país vecino.
“El anuncio de la posibilidad de no cosecha preocupa y mucho”, afirmó explicando que muchos optaron por migrar en busca de mejores condiciones laborales. “Estimamos que hay un 50 por ciento de los trabajadores afuera, no solamente en Brasil, sino también en otras provincias”, precisó.
Rojas remarcó que la falta de empleo y la caída constante del poder adquisitivo son factores determinantes en esta situación. Según indicó, aunque el salario debería rondar los 800 mil pesos con adicionales, en la práctica “se está pagando por debajo de los valores establecidos”, lo que dificulta la subsistencia de los trabajadores rurales, consecuencia de los bajos precios percibidos por los productores y pagos diferidos.
El referente de UATRE también advirtió que la vulnerabilidad laboral expone a los trabajadores migrantes a condiciones precarias. Al ir a buscar oportunidades a otros lugares del país o de Brasil, “a veces se producen situaciones de explotación o muy malos pagos, con condiciones realmente deplorables en algunos casos”, sostuvo, y agregó que solicitaron a las autoridades reforzar los controles y avanzar en políticas de contención.
En paralelo, el dirigente señaló que la problemática no se limita únicamente al sector yerbatero, sino que responde a un contexto económico nacional más amplio y que golpea por igual a todas las economías regionales. “Hoy vemos trabajadores de distintas actividades emigrando, algo que antes no pasaba”, afirmó.
Al comparar la situación actual con otros períodos, Rojas indicó que el escenario se asemeja a la crisis de principios de los años 2.000. No obstante, aclaró que el problema no radica en toda la cadena productiva, sino en la distribución de los ingresos. “No está en crisis el sector en total, sino la distribución: de secadero para abajo, productor y trabajador están mal, mientras que las grandes corporaciones están bien”, explicó.
Finalmente, cuestionó las políticas nacionales que afectan al sector laboral y advirtió sobre el impacto en los ingresos. “Siempre el que más paga las consecuencias es el trabajador”, concluyó, al tiempo que insistió en la necesidad de medidas que garanticen mejores condiciones y mayor equilibrio en la actividad.
