El comercio electrónico argentino cerró 2025 con cifras récord y consolidó su expansión en un escenario macroeconómico desafiante. Según el Estudio Anual de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, la facturación del sector alcanzó los $35,3 billones, con un crecimiento nominal del 60% interanual, muy por encima de la inflación estimada en torno al 31%, lo que implica una mejora real del canal digital.
El dinamismo no solo se reflejó en los ingresos: las unidades vendidas crecieron más de 28% y totalizaron 645 millones de productos comercializados durante el año. A su vez, el ticket promedio se incrementó 55% y se ubicó en $143.128 por compra, evidenciando una mayor disposición al gasto en el entorno online.
En términos de facturación, el ranking sectorial estuvo encabezado por pasajes y turismo, seguido por alimentos, bebidas y artículos de limpieza, además de tecnología, electrodomésticos y artículos para el hogar. Sin embargo, algunas categorías mostraron saltos muy por encima del promedio general: productos infantiles avanzaron más de 200%, materiales y herramientas de construcción crecieron 117% y deportes registró un alza del 71%.
El comercio electrónico ya representa entre el 17% y el 20% del total de ventas minoristas en la Argentina, con mayor penetración en turismo, tecnología y electrodomésticos. En comparación regional, el país se posiciona en un nivel intermedio-alto de digitalización, por detrás de Chile —que supera el 20%— y en línea con Brasil, donde el canal online ronda entre el 15% y el 18% del retail.
En paralelo, el informe subrayó el peso creciente de plataformas internacionales, especialmente asiáticas, que amplían la oferta y elevan la competencia en precios y logística. Marketplaces como Alibaba, JD.com y Temu ganan protagonismo entre consumidores argentinos que buscan variedad y valores más competitivos, en un contexto global donde China lidera el mercado digital.
