20 asesores tienen los senadores misioneros

Los tres senadores misioneros suman una veintena de asesores en el Congreso de la Nación, aún cuando su labor habitual no es más que votar lo que su jefe partidario le dice que voten. Entonces, ¿para qué tantos asesores?.

En el caso de los renovadores Carlos Arce y Silvia Rojas, tiene contratados 13 asesores entre ambos, 6 y 7 respectivamente. En cuanto al macrista Martín Goerling, posee otros 7 asesores en la Cámara Alta.

Cada senador dispone de un presupuesto máximo de $18.741.252 para conformar equipos; se suma además la posibilidad de incorporar personal de planta permanente


De José Mayans (PJ) a Patricia Bullrich (LLA), los senadores cuentan con una importante caja del Estado para conformar sus equipos a discrecionalidad: mientras algunos acumulan más de 30 colaboradores, entre quienes puede colarse algún familiar, otros no llegan a cinco.

Según un informe difundido por el diario La Nación, cada senador dispone de un cupo de 7338 módulos, cuyo valor de referencia es de $2554, lo que equivale a un presupuesto máximo de $18.741.252 para la contratación de personal. En ese esquema, el salario bruto del rango más alto de un asesor -tipo “A1”- ronda los $2,1 millones.

El ranking lo lidera hoy el bloque Justicialista y el primer puesto recae justamente sobre el jefe de la bancada, José Mayans, quien registra -según los datos publicados en la web del Senado- 31 asesores. Entre el personal que lo asiste en sus tareas parlamentarias destaca Celina Mayans, que comparte apellido con el formoseño. Si bien desde el entorno del legislador no quisieron aclarar el vínculo, hay quienes hablan dentro del recinto de “un parentesco lejano”.

Más explícito es el caso del flamante senador y exgobernador de Chaco, Jorge “Coqui” Capitanich, cuestionado en los últimos días por haber incorporado a su hija Guillermina como jefa del cuerpo de 17 asesores. El listado incluye además a al exfuncionario Osvaldo Pérez Cuevas, titular del Instituto de Deportes durante su última gestión.

Cercanos al exgobernador justificaron el desembarco de su hija al destacar su expertise en comunicación política, así como su trayectoria parlamentaria como exasesora de la diputada Analía Rach, quien también fue vicegobernadora de Chaco durante el último mandato de Capitanich.

El exgobernador no es el único que optó por incorporar a familiares dentro de su equipo. Si bien no existe una reglamentación que lo prohíba de manera explícita, se trata de un tema sensible que llegó incluso a oídos del Ejecutivo cuando, a comienzos de 2024, se conoció que la senadora oficialista por Jujuy, Vilma Bedia, había contratado a seis familiares en su despacho.

En esa nómina figuraban sus dos hijos, José Abner Jair Mamani y Joel Benjamín Mamani, además de tres hermanos —Ricardo, Albert y Juan Carlos Bedia— y una cuñada, Nélida. Con el recambio legislativo, la senadora actualizó la conformación de su equipo y en la actualidad mantiene como asesor únicamente a su hijo José Abner Jair Mamani.

Un esquema similar se repite en el caso del oficialista Juan Carlos Pagotto, recientemente promovido por Karina Milei y el entorno de los Menem para integrar la estratégica comisión de Acuerdos, quien también incorporó a su hijo dentro del cuerpo de asesores.

En el segundo puesto del listado aparece la legisladora del PJ de Jujuy María Carolina Moisés, enfrentada con la expresidenta Cristina Kirchner tras la intervención del partido en su provincia. Actualmente se referencia en el bloque provincial Convicción Federal, que por ahora actúa en interbloque con el espacio que conduce Mayans, aunque puertas adentro evalúan dar el portazo.

Moisés es una de las legisladoras que, pese a tener un nutrido plantel de asesores, redujo su equipo respecto de 2024, cuando llegó a reunir 40 colaboradores.

Algo similar se da con un compañero de bancada, el riojano Jesús Fernando Rejal, que hoy mantiene 27 asesores. Dos años atrás, el senador tenía siete empleados más. En ese mismo bloque provincial se encuentra también la tucumana Sandra Mendoza, referenciada en el gobernador Osvaldo Jaldo, con 25 empleados.


En la Unión Cívica Radical (UCR) se registran algunos ejemplos parecidos, como el del senador -también pampeano- Daniel Kroneberger, con 22 asesores, o el legislador bonaerense Maximiliano Abad que cuenta con una planta de 20 asistentes.