El precio de la carne subió 10% y el pollo 25% antes de las exportaciones a EE.UU.

La carne vacuna volvió a subir con fuerza en el arranque del año y profundiza un escenario ya complejo para el consumo interno. En paralelo, el Gobierno nacional confirmó la ampliación del cupo de exportación a Estados Unidos, una medida que entusiasma al sector exportador pero reaviva el debate por su impacto en los precios locales.

Según relevamientos del sector, los aumentos en mostrador se aceleraron en las últimas semanas, en un contexto de caída del consumo y pérdida de poder adquisitivo, mientras la carne vuelve a empujar los índices de inflación alimentaria.

Subas en mostrador y consumo en mínimos

Desde comienzos de febrero, la carne vacuna registró un incremento cercano al 10%, que se suma a una suba previa acumulada. En promedio, el kilo ya ronda los $14.000, con algunos cortes que superan ampliamente ese valor. El pollo, en tanto, acumula un aumento cercano al 25% en enero.

La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) advirtió que, pese a los aumentos, el consumo per cápita sigue en niveles históricamente bajos, reflejando el impacto de la inflación sobre los ingresos reales de los hogares.

Más exportaciones a EE.UU.: oportunidad y tensión

En este escenario, el Gobierno confirmó un paso clave en la agenda comercial externa. Tras el acuerdo bilateral con Estados Unidos, el presidente norteamericano Donald Trump firmó una decisión presidencial que amplía de manera excepcional el cupo de carne vacuna argentina, que pasa de 20.000 a 100.000 toneladas anuales.

La medida implica un salto de 80.000 toneladas adicionales y podría generar ingresos por unos 800 millones de dólares, según informó el canciller Pablo Quirno. Para el sector exportador, se trata de una oportunidad para consolidar mercados y aprovechar la demanda internacional de carne de calidad.

Advertencias por el impacto interno

Sin embargo, la ampliación del cupo no está exenta de cuestionamientos. Referentes del sector productivo y analistas advierten que un mayor volumen exportado, en un contexto de oferta ajustada, puede seguir presionando los precios internos.

Además, existen alertas por la posibilidad de que el acuerdo habilite el ingreso de carne estadounidense sin aranceles, lo que podría generar competencia en precios y afectar a productores locales, especialmente a los de menor escala.

El dilema: dólares o precios

La combinación de precios en alza, consumo deprimido y mayor orientación exportadora vuelve a poner sobre la mesa un dilema recurrente de la economía argentina: cómo equilibrar la generación de dólares con el impacto directo en la mesa de los argentinos.

Mientras el Gobierno apuesta a las exportaciones como motor de ingreso de divisas, el mercado interno sigue mostrando señales de fragilidad, con una carne cada vez más cara y un consumo que no logra recuperarse.