Así lo denunciaron desde la CTA Autónoma Misiones.
El viernes 6 de febrero de 2026 fue publicado en el Boletín Oficial de la provincia de Misiones el decreto por el cual se crea el “Programa Provincial de Formación de Agentes Sanitarios” para el año en curso. Seguidamente se publica como Anexo la descripción completa del programa: sus objetivos, metas, estructura orgánica, firnanciamiento, etc.
A través de un comunicado, señalaron que:
Ante una nueva implementación de un programa que incorpora trabajadores al sistema de salud pública provincial y en base a una larga experiencia en relación a las condiciones en que se desempeñan las y los agentes sanitarios, la CTA A Misiones expresa su posición política:
Lo que pasa en Misiones no es desorden ni casualidad, es un modelo de precarización laboral en salud.
El sistema de becas no es una solución:
es mano de obra barata, sin estabilidad, sin derechos plenos, sin carrera.
Esa historia ya la conocemos… y siempre termina igual: desgaste, rotación permanente y profesionales expulsados del sistema.
Este esquema:
❌ Atenta contra la estabilidad laboral
❌ Vulnera la Ley de Carrera Sanitaria
❌ Debilita la calidad de atención
❌ Normaliza la precarización como regla
La provincia se va “adaptando” a la reforma, pero lo hace por abajo, ajustando sobre quienes sostienen el sistema todos los días: el personal de salud.
No es modernización.
No es eficiencia.
Es ajuste encubierto.
La Precarización laboral en el sistema de salud de Misiones y vulneración de la Ley de Carrera Sanitaria
La implementación sistemática de modalidades de contratación precarias, particularmente a través de becas, en el sistema público de salud de la provincia de Misiones, constituye una violación directa y sostenida de los principios rectores de la Ley de Carrera Sanitaria.
La figura de la “beca” es utilizada de manera irregular para cubrir funciones asistenciales permanentes, propias de puestos estructurales del sistema de salud. Esta práctica desnaturaliza el carácter formativo de la beca y la convierte en un mecanismo de contratación encubierta, con el único objetivo de reducir costos laborales y eludir obligaciones legales del Estado como empleador.
Dicho esquema vulnera derechos fundamentales del personal de salud, entre ellos:
el derecho a la estabilidad laboral,
el acceso a la carrera sanitaria, con sus escalafones, concursos y promociones,
la igualdad de trato frente a trabajadores que desempeñan idénticas funciones
la protección social integral (aportes jubilatorios, licencias, cobertura social y previsional).
La Ley de Carrera Sanitaria establece que el ingreso, permanencia y desarrollo del personal deben regirse por criterios de idoneidad, estabilidad y jerarquización del trabajo en salud, principios que se ven claramente afectados cuando se reemplazan cargos genuinos por vínculos precarios y temporales.
Esta política no solo atenta contra los derechos laborales, sino que impacta negativamente en la calidad del sistema sanitario, generando rotación constante de personal, sobrecarga laboral, desprofesionalización y debilitamiento de los equipos de salud.
Resulta evidente que la provincia avanza en una adaptación progresiva a reformas regresivas en materia laboral, trasladando el ajuste sobre el recurso humano, en abierta contradicción con el marco legal vigente y con el rol indelegable del Estado como garante del derecho a la salud.
La regularización laboral, el respeto irrestricto de la Ley de Carrera Sanitaria y el fin del uso fraudulento de becas no son demandas sectoriales, sino condiciones indispensables para un sistema de salud público, eficiente y humano.
