Así lo describió el intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck, al referirse al éxodo de trabajadores hacia Brasil que, según detalló, más de 1.100 de su municipio migraron al país vecino en busca de empleo de forma legal, más muchos otros que lo han hecho de forma irregular.
Se tratan en su matoría de hombres que van solos con la promesa de enviar dinero a sus familias desde Brasil.
“Nosotros no teníamos conocimiento del problema social que generaba el desarraigo. Sobre todo cuando va solo el hombre a trabajar y queda la familia acá, con hijos, donde a veces el esposo no le manda los recursos”, afirmó Beck, visiblemente preocupado por la situación.
El intendente fue aún más contundente al describir el impacto en los hogares: “Cuando se va por mucho tiempo tenemos un problema social grave: la esposa busca otra alternativa, otro marido que la sostenga. Es la pura realidad del problema social que se genera, y mucha gente no tiene idea de lo que está pasando”.
La situación, según Beck, no solo provoca fracturas familiares y abandono económico, sino que además agrava la crisis productiva local. Andresito enfrenta hoy municipios endeudados, falta de tareferos para la yerba mate, escasez de mano de obra en el tabaco y serias dificultades en la forestoindustria.
En ese contexto, el intendente apuntó directamente contra el Gobierno nacional y las políticas económicas actuales. Consideró que este escenario es consecuencia del rumbo elegido a nivel país y cuestionó la falta de reacción social ante el deterioro de las economías regionales.
“Esto es producto de haber elegido a este gobierno que está terminando con las economías regionales. Es terrible lo que está pasando y pareciera que no se reacciona. La gente cree que es el camino correcto y dice ‘hay que aguantar’, pero la realidad es que ya no se puede soportar más”, sostuvo.
