LA CIUDAD DE LOS NUEVE MANDAMIENTOS



     ¿Qué clase de cristianismo enseñan en Oberá? Un camión perdió su carga de cerveza al chocar y enseguida, en “la ciudad de las iglesias”, muchos fueron a llevarse lo que no era de ellos. Agarrar lo que no es de uno, dice la doctrina de Jesús, no está bien. ¿Entonces? ¿Captas porque cuando hay que elegir al poder local siempre gana un renovador?

     En todo tiempo y lugar se han incumplido los diez mandamientos judeo-cristianos. Pero puede que no sean tantos los lugares en que sus líderes religiosos se preocupen porque se apliquen nueve de ellos y se despreocupen del incumplimiento del otro. En Oberá el “no robarás”, que aparece como séptimo mandamiento entre los católicos y como octavo mandamiento entre los protestantes, fue “borrado”. ¡Qué feo!

     A una persona que cree que tiene derecho a llevarse algo que no es de él, solo porque cayó de su lugar al suelo, en la casa nunca le enseñaron que lo ajeno no se toca. O en la iglesia adonde va (en Oberá una parte sustantiva de sus habitantes se congrega en alguna) le contaron que hay solo nueve mandamientos en vez de diez. O, tercera opción, a la buena educación y a la doctrina que legó Cristo, se las enseñaron, pero eligió pasárselas por la bombilla del mate.

     Eventos como el saqueo de un camión de cerveza (y las justificaciones berretas de los “pungas” de alma que se pueden leer en las redes sociales), ayudan a entender porque el intendente rovirista Hassan y sus lacayos de la CELO son socialmente eximidos de otros saqueos mucho más preocupantes.

     Oberá es la ciudad de los 9 Mandamientos.

     Debe ser que, ya hace mucho, el que falta cayó al suelo desde algún camión…

-Walter Anestiades