El presidente Javier Milei convocó al Congreso de la Nación a sesiones extraordinarias que se desarrollarán del 2 al 27 de febrero de 2026, mediante el Decreto 24/2026, publicado en el Boletín Oficial.
La convocatoria establece un temario limitado, con la reforma laboral como uno de los proyectos centrales que el Poder Ejecutivo busca debatir durante ese período.
Qué establece el decreto y cómo funcionarán las sesiones
La medida se sustenta en las atribuciones previstas en los artículos 63 y 99, inciso 9, de la Constitución Nacional, que facultan al Presidente a convocar al Congreso fuera del período ordinario.
El decreto precisa que durante las sesiones extraordinarias solo podrán tratarse los asuntos incluidos de manera expresa en el anexo, que forma parte integrante de la norma.
El llamado alcanza a ambas cámaras y fija un marco temporal preciso, lo que acota el margen de discusión legislativa a los temas definidos por el Ejecutivo.
La agenda: reforma laboral, glaciares y acuerdos estratégicos
Entre los puntos habilitados para el debate parlamentario figuran:
Proyecto de Ley de Modernización Laboral, considerado uno de los ejes de la agenda económica del Gobierno.
Proyecto de Ley de adecuación del Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial, que propone cambios sobre la Ley N.º 26.639.
Aprobación del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, a ser enviado por el Poder Ejecutivo Nacional.
Designación de Fernando Adolfo Iglesias como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, de acuerdo con lo establecido por la Ley del Servicio Exterior de la Nación N.º 20.957.
El llamado a sesiones extraordinarias representa un movimiento político del Poder Ejecutivo, ya que le permite delimitar de manera estricta la agenda legislativa fuera del período ordinario. Durante este lapso, el Congreso solo podrá debatir los proyectos incluidos en la convocatoria, y cualquier ampliación del temario requerirá una nueva decisión presidencial, lo que refuerza el control del Gobierno sobre los tiempos y prioridades del debate parlamentario.
La convocatoria se inscribe, además, en una estrategia legislativa más amplia del oficialismo, que ya recurrió a sesiones extraordinarias durante el receso para impulsar iniciativas centrales de su programa. En ese marco, la reforma laboral aparece como uno de los ejes políticos del período, en un escenario donde el Gobierno busca avanzar con proyectos estructurales antes del inicio de las sesiones ordinarias previstas para el 1 de marzo.
Reforma laboral: la negociación con los gobernadores sigue trabada y pone en duda los votos en el Senado
Como publicó TN, la reforma laboral que el Gobierno busca tratar durante las sesiones extraordinarias enfrenta un escenario de desconfianza con los gobernadores, clave para garantizar los votos en el Senado. Aunque el ministro del Interior, Diego Santilli, viene recogiendo señales de buena voluntad en sus recorridas por provincias aliadas y dialoguistas, los mandatarios provinciales reclaman gestos concretos en materia de fondos, obra pública y deudas previsionales antes de comprometer su respaldo legislativo.
El principal foco de conflicto está en el capítulo tributario del proyecto, en particular en la reducción de la alícuota del impuesto a las sociedades, que los gobernadores advierten que impactará de manera directa en la coparticipación federal.
Mientras la Casa Rosada, con el respaldo del ministro de Economía Luis Caputo, se resiste a introducir cambios impositivos y exige garantías previas de apoyo parlamentario, varios mandatarios condicionan su acompañamiento a modificaciones en el texto. En ese marco, el oficialismo apunta a lograr la media sanción el 11 de febrero, pero reconoce que aún hay negociaciones abiertas y tensiones políticas por resolver. (TN)
