En Misiones hay actualmente 46 radares habilitados, entre fijos y móviles, pero una gran parte de ellos no cumple con la señalización obligatoria que exige la normativa vigente, generando preocupación entre automovilistas y especialistas en seguridad vial.
Según denuncian conductores frecuentes, muchos de estos controles no cuentan con carteles visibles, conos ni avisos previos, lo que provoca frenadas bruscas, maniobras peligrosas y situaciones de alto riesgo en rutas y avenidas de la provincia. En varios casos, las infracciones recién se conocen semanas después o al momento de renovar la licencia de conducir.
De acuerdo a la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), los radares deben estar anunciados hasta 900 metros antes, con señalización progresiva y claramente visible. Sin embargo, en Misiones —especialmente en los controles móviles— los dispositivos suelen aparecer “escondidos” entre la vegetación o sin ningún tipo de advertencia, lo que contradice el espíritu preventivo de la ley.
Automovilistas que transitan habitualmente entre Posadas, Iguazú y otras localidades advierten que la falta de señalización genera estrés al volante y pone en peligro tanto a conductores como a peatones. “Uno no maneja atento al tránsito, maneja buscando radares ocultos”, señalaron.
El reclamo no apunta a eliminar los controles, sino a que cumplan su función preventiva y no meramente recaudatoria. Mientras tanto, crece el malestar y la sensación de que circular por las rutas misioneras se volvió una trampa inesperada para miles de conductores.
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