El ataque que tropas de EE.UU. ejecutaron en la madrugada de este sábado en Venezuela y que terminó con la captura del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, generó reacciones inmediatas en el ámbito internacional.
La incursión militar y la captura del mandatario, algo inédito en la historia moderna de Venezuela, fue rechazada ampliamente por los gobiernos de Rusia, China e Irán, que han sido cercanos a los gobiernos chavistas que han estado al frente del país en los últimos 25 años.
«El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condena firmemente el ataque militar estadounidense contra Venezuela y la flagrante violación de la soberanía nacional y de la integridad territorial del país», señaló este departamento en un comunicado.
Por su parte, Moscú, otro aliado histórico del actual régimen en Venezuela, también se pronunció sobre la captura de Maduro y los ataques a distintas bases militares.
«Esta mañana Estados Unidos cometió un acto de agresión armada contra Venezuela. Esto es profundamente preocupante y condenable», señaló en un comunicado de prensa el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso.
«Instamos firmemente a los líderes estadounidenses a reconsiderar su posición y liberar al presidente legalmente elegido de un país soberano y a su esposa», se agregaba.
Además, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, habló con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, para expresarle la «firme solidaridad con el pueblo venezolano ante la agresión armada».
La embajada de Rusia en Caracas se refirió también al ataque e informó que su sede no se había visto afectada.
