Qué Amigo se nos fue!!!

No conozco a alguien que me haya dicho, o haber escuchado que hayan dicho que es sencillo despedir a un amigo.

El golpe no es sólo para familiares, a los que se abraza en tan especial e irreparable instancia.

Las lágrimas en algún momento se diluyen, pero la pérdida persistirá. 

El amigo que nos deja se lleva un haber grande. Y si hubiese sido a la inversa, con seguridad, ese pendiente que siempre queda se transferiría para ponerse a disposición de familiares y amigos.

…porque ese amigo era así.

Por lo menos para mí, esa es una de las maneras de honrar aquella amistad que impactó en mi vida…

El desconsuelo es inconmensurable, aunque el aliento sea festejar el haberlo conocido

Qué Amigo se nos fue!!!

Walter Bravo